Capitulo 14
En silencio me quedo sintiendo el roce de sus dedos sobre mi cintura la cual está un poco descubierta. Algo tienen sus ojos que no puedo evitar verlos es como una adicción genuina que no me deja pensar.
—Por favor no me descubras él piensa que soy solo una persona que no ha superado su amor por el ballet, mas no sabe que soy patrocinador—me mira con suplica.
Su forma de suplicar es tan adorable que solo sigo sin poder pensar, solo mantengo mi mirada en la suya, aunque a los pocos segundos me quedo pensando y aunque no dejare que decida por mí tampoco mi intención es hacer de su vida un infierno, por eso es que trago saliva a la vez que tomo valor de darle esos documentos para luego salir de ese escondite y llevarme a Omar de la biblioteca.
—Hola recién te estaba buscando—terminar de decir para luego ver como la luz llega y antes de que Omar voltee lo tomo del brazo encaminándolo hacia afuera.
—Por cierto, no encontré ningún documento, como veras la luz acaba de llegar por lo tanto no pude buscarlos bien, pero mañana lo hare.
—Me parece perfecto, de hecho, por eso volví porque me entere que se fue la energía, espero que estés bien—Omar mira mi brazo tomado del suyo.
Carajo, no debí haber hecho tal cosa por ello es que enseguida acompañada de una sonrisa apenada suelto su brazo caminando en silencio hacia la salida de la academia.
Al día siguiente…
En la universidad…
Estoy en la última clase la que casualmente es la de biología, por suerte solo entrego un trabajo y me dispongo a irme a casa, aunque como de costumbre siempre termino siendo la última en la fila. Como sea solo espero a que sea mi turno el cual llega en cuestión de minutos.
Esta vez actuó con normalidad puesto que no quiero volver a pasar la raya y ser rechazada como siempre. Bastián toma mi cuaderno y lo lee aunque poco después levanta la mirada y me envuelve con esos ojos verdes los cuales me mira como diciéndome algo que no logro entender.
Y si, quisiera comerlo a besos justo ahora sin embargo últimamente me siento tan estúpida rogándole que no pretendo hacer eso, al menos no por el momento, por lo que enseguida en cuanto me revisa ese trabajo tomo mi libreta para irme hacia mi lugar y guardar mis cosas.
Minutos más tarde…
Todos han salido solo faltan tres compañeros y yo, por lo tanto, me dispongo apurarme ya que me siento tan nerviosa que solo tomo mi mochila para salir rápidamente, sin embargo, justo antes de salir por la puerta Bastián menciona mi nombre logrando detener mis pasos.
—Olvidas esto—me muestra mi lapicera la misma que tomo de sus manos para guardarla en la mochila—Gracias por no delatarme—menciona con tanta sinceridad que vuelvo mi mirada hacia él quien me mira de una forma de la cual no me había mirado nunca.
—No tienes nada que agradecer lo hice porque no quiero problemas—trato de ser seria.
— ¿Ya pensaste en dejar a Omar? No quiero que…
—Haber una cosa es que te haya ayudado y otra que decidas por mí, déjame conocer y elegir yo misma, con permiso—trato de pasar
—Supe que tu padre te inscribió en una competencia, en agradecimiento puedo ayudarte —me toma del brazo.
Por un momento pienso en darle la oportunidad de ayudarme sin embargo la voz de su novia me saca de contexto haciendome reaccionar ¡Que estupidez! Me digo a mí misma, deliberadamente me suelto de su agarre mirándolo en tanto niego con la cabeza.
—Amor te estaba buscando ¿Estas ocupado? —ella frunce el ceño.
—No. Yo ya me iba con permiso—lo miro por última vez antes de irme.
En casa…
A pesar del cansancio, luego de llegar del trabajo decido estudiar algo sobre esa dichosa competencia ¿Cómo puede ser que no me entre nada? Preocupada recargo mi cabeza en mi mano derecha mientras no paro de ver el cuaderno lleno de letras que no me pasan de ninguna manera.
De pronto siento una presencia detrás de mi espalda esa misma que me hace voltear y ver que es Bastián detrás de mi cabeza acortando la distancia cada vez más. En silencio veo como ojea ese libro.
—Este es un ejercicio de un producto de marketing del cual tienes que hacer una promoción, primero….
Antes de que continúe con esto, decido ponerme de pie y darme la vuelta para reclamarle su tal cercanía, sin embargo, en el proceso un plumón en el piso me toma de sorpresa provocando que me resbale hacia él quien por inercia logra tomarme de la cintura y cuando lo hace me apega de tal manera a su cuerpo que solo me quedo observando sus labios los cuales me llaman aun sabiendo que ya tiene dueña.
Tanta es mi abstinencia de no besarlos que intento mirar hacia el suelo, aunque de pronto siento como Bastián en un movimiento logra pegar mis labios con los suyos, lo que por lógica no puedo evitar besarlos.
Sigo ese beso el cual me envuelve en un sentimiento profundo ese mismo que no puede evitar que mi corazón lata de manera la cual me hace saber que esto me gusta.
Su olor, su calor y hasta su manera de besar provocan tanto en mí que profundizo más ese beso del cual no quiero romper, pero lo hago.
—No dijiste que tú y yo no podíamos tener nada por ser hermanastros ¿Entonces que fue ese beso? —respiro agitada.
—Perdón yo… No sé que me paso…Yo—mueve sus pupilas haciéndome saber lo tan confundido que se encuentra ahora.
Y aquí vamos con su absurda confusión esa que me mata por dentro, esa misma que la que no lo deja pensar con claridad.
—Sabes que… No quiero tu ayuda, y mucho menos tu confusión—lo empujo yéndome hacia mi recamara.
Narra Bastián…
¿Por qué? ¿Por qué cuando me jure que no iba a gustar ella porque me gusta tanto? No me puede gustar una bailarina y mucho menos mi hermanastra ¿Qué rayos me pasa? Me pregunto una y otra vez viendo como ella desaparece de mi vista.
Naturalmente debería estar en mi estudio trabajando, pero no, estoy aquí queriendo ayudarla cuando me prometí apartarme de ella quien desde el primer momento me marco.
Pero claro que tonto soy debe de ser eso, debe ser su atrevimiento el cual me atrajo tanto que ahora quiero protegerla incluso de mi primo quien es alguien de no fiar.
Sigue Narrando Clara…
Toco mis labios y puedo jurar que nadie me ha besado como él ni siquiera el mismo Andrés, ¡Dios! Que tiene Bastián que me vuelve cada vez más loca, me digo a mi misma a la vez que veo hacia afuera del balcón.
¿Y si esto lo está haciendo para que deje de hablarle a su primo? ¿Quizá no quiere que sepa algo y por eso está tratando de alejarme? ¡Claro! ¿Cómo carajo no me di cuenta de eso antes? Ahora entiendo porque tanta amabilidad cuando claramente eligió a otra antes que a mí.