No se que era mas gracioso; si seguir viendo a Christian con su pelo color rojizo o la escena en como John nos tenia en estos momentos. Despues de que Christian escuchara las maldiciones de su hermano se coloco casi pegado al gran ventanal que había en mi cuarto; mientras que yo solo pude quedarme sentada en mi cama, esperando la reacción de John, aunque bueno así como el era en todos los aspectos; era capaz de gritar a los cuatro vientos la escena que había presenciado hace unos minutos que después de esto yo aun muy profundamente en mi mente sabía que esto había sido como ganar la lotería. Sobre mi a un gran chico que sin duda con ese pelo seguía luciendo como todo un poderoso hombre. —¿Entonces nadie dirá nada? —John había cerrado la puerta de mi cuarto y tenía la vista fija en mí, lev

