Leonardo intentaba saber por qué Julieta había salido de aquel lugar tan furiosa, sin embargo la mirada llena de rabia de Julieta. Lo hacía desistir de preguntarle, en completo silencio, ambos miraban la calles a través de las ventanas oscuras. Julieta no sabía a dónde iban, de lo único que estaba segura era de que no quería llegar a la mansión, y esperaba que sus órdenes hubieran sido claras para Leonardo. Y que este la llevará lejos de sus padres al menos por un rato más. Leonardo en un principio no estaba seguro de las indicaciones que le había dado al chófer sin embargo él no conocía la ciudad, al menos no como conocía la ciudad de New York, este había decidido ante las órdenes de Julieta llevarla a al hotel dónde se hospedaba y pensaba que podría tomar una copa con ella en el bar d

