Después de despedirse de Julieta y sus padres Leonardo salió de prisa de aquel lugar, las emociones lo invadían, por un lado, estaba feliz de al fin conocer a los San Demetrio y comenzar a planear su estrategia publicitaria. Sin embargo algo que le causaba revuelo era aquella conciencia con Julieta. Pensaba que aunque técnicamente no le había mentido en su nombre si había utilizado un diminutivo para pasar desapercibida, y eso lo tenía intrigado, pues en aquel bar cuando conoció a Julieta esta era una mujer muy distinta a la que había visto en ese momento. Leonardo, terminó ese día enredado entre documentos, archivos digitales, propuestas, varios vasos de café y los restos de comida rápida. Su equipo solo tenía a dos personas, Camil una joven aprendiz que buscaba mudarse a New York y

