Julieta sonrió al ver a Leonardo, sin embargo omitió decir que ya lo conocía, Leonardo, intentó decir algo, cualquier cosa que le ayudara a no parecer tan sorprendido, de lo que sus ojos veían. Pero fue inútil. —Buenas tardes —dijo Carlota entrando al salón. —Duquesa buenas tardes —por fin soltó Leonardo, para después estrechar la mano de la Duquesa Carlota, y con cierta inseguridad se acercó aún más a Julieta, esta levantó la mano y Leonardo, tomó su mano con las suyas, y muy despacio pero con firmeza, posó sus labios sobre la delicada mano de Julieta, quien bajó la mirada, pues ella estaba igual de sorprendida que Leonardo y sin embargo lograba ocultar muy bien su sorpresa. —Que gusto conocerla Duquesa Julieta —Solo Julieta… —replicó con cierto toque de soberbia, para Julieta era d

