Andy Estoy malditamente soñando. Mi boca está, literalmente, tan abierta que me impresiona no haya roto mi mandíbula. Luke me ha traído a uno de los más lujosos hoteles de la ciudad y no sólo eso, cuando el botones nos guio hasta la Master Suite, casi caigo de rodillas y lloro. La maldita habitación es un paraíso, un completo reino diferente al que habito. Los ventanales van de arriba abajo dándome la más hermosa vista de toda la ciudad, los muebles, la cama, las alfombras, las cortinas, todo. Todo es absolutamente fino y moderno. —Espera a ver el jacuzzi —susurra Luke a mi oído haciéndome estremecer. No espero, simplemente corro en mis altos tacones y abro la puerta del baño. Tengo que morderme el labio para no gritar… j***r. Es el jacuzzi más grande que he visto. Algo hace clic e

