Dos semanas después. —Me iré esta tarde.— Aviso Alexander mientras comían. —Sera solo una semana en la que estaré fuera.— Bebió de su vaso de agua. Keira asintió. —¿Terminando de comer puedo hablar contigo en privado?— Preguntó. —Si, podemos hablar mientras termino de guardar la ropa en la maleta.— Respondió. Al terminar de comer subió primero a la habitación para ir directamente al baño. Se arrodilló para devolver los alimentos en la taza del baño,su garganta ardía en cada arcada que daba y sus ojos se habían cristalizado por el esfuerzo que estaba haciendo. Cuando terminó jalo de la palanca, para quitarse el sudor de su frente con su mano, se levantó para lavar sus dientes y refrescar su rostro. Escucho la puerta de la habitación ser abierta, se miro en el espejo en busca de algo

