—¿Bajaron todas las cosas de los autos?— Les preguntó Patrick cargando una caja con suministros. —Ya revisamos no queda nada.— Respondió Marcelo quien cerraba la puerta de su auto. —Estos días serán muy divertidos.— Dijo Duncan quién sostenía la mano de Emily. —¿Verdad que nos vamos a divertir pequeña princesa?— Le preguntó a la niña quién asintió emocionada. —¡Ven Nicolás vamos a jugar con el tío Duncan!— Lo llamo para que se uniera a ellos. Nicolás quien permanecía agarrado de la mano de su mamá volteó a ver a su padre esperando saber si es que le daba el permiso. Alexander asintió. —Voy con mi tío y Emily, mamá.— La soltó. —Si amor ve, diviértete mucho.— Le dijo con una sonrisa. Quería que su hijo disfrutará. —Keira vamos a ver las habitaciones.— La tomo del brazo sin lastimar

