Días después. Arcadas salian desde su garganta, acababa de despertar y ya se encontraba vomitando sin parar, así había sido cada mañana desde el día de la boda de su amiga. —Te llevaré al hospital, esto ya no es normal.— Dijo Alexander quién había despertado mucho antes que su esposa para su rutina diaria. —Llamare a la señora Irma para que pueda cuidar a los niños.— Salió del baño para buscar su celular sin siquiera dejar que le responderá. Estaba preocupado aún que no lo demostrará. Esta vez no se iba a negar, quería saber qué le sucedía odiaba sentirse de esa forma. Tomo la poca fuerza que tenía para arreglarse después de ducharse. se había puesto una camisa de tirantes blanca junto con una sudadera lila y un pans del mismo color, seco su cabello y se maquillo muy poco dando un to

