Capítulo 14 - Aula desierta - Parte 2 —¡Oh, mierda! —exclamó Lourdes en voz alta al ser penetrada de esa manera. Tan única y salvaje, tan Alex. —Shhh… Mantente callada Lulu… Si sigues gritando así, te van a escuchar —advirtió Alex, mirándola fijamente a los ojos con una pequeña sonrisa en los labios, mientras ella tragaba la saliva que invadía su boca y asentía con la cabeza, sin poder decir palabra, gracias a las caricias que experimentaba. A él normalmente le complacía de gran manera que ella gritara y gimiera fuerte cuando se la cogía. Ahora, viéndola totalmente desenfrenada, trató de que no perdiera la razón, pues estaban en un sitio muy comprometido como para ser descubiertos, por eso le pedía callar. Sin embargo, al verla así, solo con una simple estocada, casi lo envía al borde,

