Capítulo 6 - Salvar y recompensar - Parte 3 Al verlo solo vestido con sus bóxeres, parado delante de ella, como todo un dios griego, Lourdes no pudo evitar llevar una de sus manos hacia el interior de su muslo y así, hacer el primer contacto de sus dedos contra su sexo. Se acarició a sí misma sobre la tela de su panti con mucha suavidad, gimiendo con gran placer al rozar la zona de su clítoris con su dedo índice y el mayor, mientras subía y bajada con ellos por su coño. —Mmm… —gimió ella de inmediato, para luego llevar su otra mano hacia uno de sus senos y apretarlo con fuerza, generando que más placer la recorriera por todo su cuerpo. —Mmm… ¡Qué rico, pequeña! ¿Por qué no juegas un poco más? Mete un dedo en tu interior. Déjame ver como se pierde dentro de ti —ordenó Alex en un murmullo

