Después de hablar con Camila, Jane Smith había tomado la decisión de luchar por aquel hombre. Como su amiga lo había dicho, ella no era una mujer fea, además se parecía muchísimo a su madre y quizá podría usar eso a su favor. A propósito se había dejado el cabello como su madre en los tiempos de Universidad, el tiempo en el que German se enamoró de ella. Jane no quería que su padrino la viera como el remplazo de Natalie, ella quería amor puro. Deseaba que el hombre casi veinte años mayor la amara por ser quien era: Jane, no Natalie. Soñaba con que algún día pudieran estar juntos como marido y mujer y tener una familia repleta de niños. Aunque, claro, todo eso solo sería posible si lograba que aquel hombre la amara. Por un instante, antes de salir de casa, se preguntó qué pasaría si no l

