No salgo de mi oficina el resto del tiempo. Siento una mezcla de culpa y satisfacción, cierro los ojos y me maldigo por débil, nunca me había comportado así en un trabajo, ceder a mis deseos con mi jefa. Ella me logra volver loco. La deseaba mucho, aún la deseo, ahora que he estado dentro de ella sé que querré hacérselo todo el tiempo, me siento atraído a ella irremediablemente. También me molesta su insistencia en mantener alejada a Alexa, la forma en la que la trata, y pierde los estribos me molesta. No le permitiré que trate a Alexa de esa forma, ni que se crea que de verdad le tengo miedo, después de lo que paso entre los dos: si me bota, tanto mejor. Decido ir por Alexa, me detengo en la puerta de su oficina, ella me mira sorprendida, paso sonriéndole. Se levanta de su silla sonrien

