Uno: te voy a desenmascarar. Dos: voy a hundirte en el mismo lodo en el que me has tirado. Tres: voy a asegurarme de que Mauricio vea quién eres en realidad. El dolor me arde, pero la furia me da fuerza. Esa mezcla me hace sentir viva, más viva que nunca, aunque por dentro esté rota. Y mientras me levanto del suelo, todavía tambaleante, me río sola, esa risa loca que sé que asusta, porque ya no me queda otra cosa más que la venganza. En eso mi celular vuelve a sonar, es Leo, y como soy una maldita masoquista por instinto pensé que se había arrepentido por todo lo que me dijo. O se dio cuenta de la verdad. —Eres peor que tu hermana. —¡Boom! Un disparo directo a mi pecho. Y todavía agregó: —En serio me llegué a enamorar de ti porque pensé que eras diferente, pero cerré los ojos y me eq

