06 de mayo Nicolás se levantó de la cama, colocándose su remera con enojo. Iba a romper la tela si usaba tanta fuerza. Alcé una de mis cejas mientras veía como mi novio removía absolutamente toda la habitación, buscando alguna de todas sus pertenencias. Tenía razón, pero no tenía que ponerse así. Nicolás encontró un jean n***o y se lo puso rápidamente, comenzando a buscar el resto de su vestuario. Me levanté de la cama con esfuerzo, dejando a un lado la sábana que cubría mi prominente estómago. —¿Se puede saber a dónde vas, o no me lo queres decir?— le cuestioné con tono burlón, sin sentirme para nada molesta. El pelinegro me dedicó una breve mirada para verificar que estuviera bien antes de continuar vistiéndose con furia. Quería reírme, parecía un nene con un capricho. Ni así de eno

