07 de mayo —Por lo visto no quiere comer— bufó Laura mientras se dejaba caer sobre su silla, totalmente cansada— Ya no sé qué hacer. Esta así casi todo el tiempo. Miré a Santiago, quien fingía que las palabras de su mamá no eran importantes para él. Tenía un moretón bastante grande justo en el pómulo. Cuando se dio cuenta que lo observaba escondió su cara entre sus brazos. Nico me dedicó una sonrisa y asintió con la cabeza, aprobando lo que yo quería hacer. Lo que teníamos planeado se podía posponer. Además, tenían que estar todos presentes. No podíamos decir lo del compromiso en una situación así. —Voy a intentar hablar con ella… Santiago levantó su cabeza rápidamente, mirándome seriamente. Alcé una de mis cejas cuando escuché como él empezaba a tartamudear excusas para que no fuera.

