13 de mayo Me miré al espejo de mi dormitorio nuevamente, intentando perfeccionar mi apariencia. Ya había llegado el esperado viernes, en donde tenía mi primera reunión con un posible nuevo autor. Había decidido ponerme un enterizo n***o que estilizaba mi figura, con unos tacos dorados. Había recogido mi cabello en una colita alta media despeinada, para luego maquillar mi rostro de manera suave. Hacía años que no me vestía tan bien. —Mami— me llamó Benja, mientras se acercaba a mí. Una sonrisa decoró mi rostro cuando vi como había quedado vestido. Daban ganas de comerlo a besos. Le había puesto una camisa blanca con los primeros dos botones desabrochados y un jean oscuro. Y tenía un buzo suyo guardado adentro de mi cartera por si refrescaba. —Estas hermoso, hijo— lo adulé. Me agaché

