Pensarlo. Capítulo 5

3559 Words
Nora Siempre en vida mis padres me mantuvieron a su cuidado. Cuando comencé la época de noviazgo fueron muy tóxicos; nunca me dejaron tener novios ni salir de la casa, ir a fiestas, o tener alguna cita, en cambio a Laila nunca la econtraba en su casa. Después de pasar mi época en la Universidad me obligaron a no quedarme en el campus, y sólo asistir a las clases, más no a las fiesta, ni tener un cuarto en la Universidad. Así que cuando me mudé aquí a Nueva York, fue una pelea infernal, más teniendo en cuenta que me iba donde Laila. Pero al final los convencí a como pude, luego Laila vino por mi y comencé una vida tranquila y llena de trabajo en el día y por las noches me convertía en la mujer deseada en cualquier lugar, gracias al cambio que Laila se empeñó en mi. Pues en Denver era la chica con la ropa ancha y lentes, más aquí era la tipa hermosa de vestidos cortos y tacones grandes. —Sabes me encantó cenar—las palabras de Tom me hacen salir del trance donde estaba, pues si tengo sexo, pero nada del otro mundo, sólo de pensar que mis padres se lleguen a enterar de eso me hace ponerme roja de la vergüenza. —A mi también...quieres pasar—el entra sonriente, pero debo decirle la verdad, no puedo continuar saliendo con el mientras estoy besando, deseando y fantaseando con su mejor amigo, no soy ese tipo de mujer. —Cariño, esta noche te ves mas hermosa—me halaga su manera dulce de coquetearme, y eso me hace sentir aún más mal con el. —Gracias, puedo ser sincera contigo Tom, creo que...—no puedo continuar con mis palabras cuando el me toma de la cintura y estampa sus labios en los míos, suave y caliente, en un beso lento y ameno. Su respiración comienza a ser más fuerte cuando el beso continúa, al cerrar mis ojos, baja sus manos en mis caderas poniendome más nerviosa de lo que estaba. El es un buen hombre y sobre todo se que me respetaria, y que es todo un amor. —Perdón no podía evitarlo—Tom habla entre besos que deja en mis labio por encima aún con los ojos cerrados y los míos viendo como tengo la oportunidad de estar con hombre que es tan perfecto. En cambio su amigo es todo un idiota arrogante que se cree el dueño del mundo, y que mi cuerpo no entiende lo que sucede cuando está cerca mío. —Yo tamopoco—dejó otro beso suave en su cuello y su respiración y la mía se vuelve más pesada, Tom es alto no como Demon pero si lo es, por eso cuando sus brazos me rodean me siento a gusto. No pienso perder la oportunidad que tengo con un hombre así por un idiota incompetente. —Eres hermosa Nora—el susurro de Tom me eriza la piel, mientras el me sube de la cintura para dirigirme a mi habitación, sus besos no se detiene y yo le ayudó a quitarse el saco y la camisa donde me deja ver sus abdominales deliciosos, al bajar mi vista desabrocho el pantalón mientras el deja besos en mis hombros poniéndome cada vez más cachonda. Bajo las tiras de mi visto mientras su lengua se entrelaza con la mía. —Eres mia...—escucho su jadeo y baja mi vestido de un tirón dejándolo en el suelo y arrojándome a la cama sin sutileza. Mi vista se levanta encontrándome con el hombre de dos metros y sus ojos grises calcinandome, mis ojos se abren totalmente al ver como se deshace de su pantalón dejandome a la vista su enorme erección que apunta hacia mi. Porque mierda estoy pensando en el teniendo en cuenta que pocas veces lo he visto y siempre terminamos peleando como dos niños. —Dios...—digo cuando lo veo acercase a mi modelando su cuerpo perfecto con la cantidad de músculos exacta, sus piernas largas y bien formada, su pecho bien trabajado y su polla enorme lo cual me hace tragar saliva. —Ven aca—ordena y como si fuese una muñeca me levanto hacia el donde quedamos de frente los dos. Mi corazón sube y baja rápidamente cuando el toma mis bragas y las rompe en segundos, mi sostén vuela cuando lo quita con una sola mano. Sus ojos me escanean de pies a cabeza poniéndome aún más cachonda ya que nunca un hombre había analizado mi cuerpo. —¡Maldita sea! —exclamo cuando sus manos enormes toman mi trasero apretandolo con una fuerza excitante, su boca enseguida busca la mía con fuerza y mucha dominación, pues el lleva el control perfectamente. Su erección se mantiene en mi ombligo poniendome a temblar. —Te haré gritar toda la maldita noche. —Por favor...—pido mientras muerde mi cuello fuertemente, sus pies me acalora hasta llegar a ala cama y arrojarme de nuevo en ella, pero esta vez él está encia mío devorando mi cuello. —Por favor ¿Que nena...?—me pregunta mientras muerde uno de mis pezones y de mi boca salen algunos gemidos al sentir sus manos rozar mi clítoris y morder ahora mi otro pezón. —Follame.—no se ni porque dije eso, pero es lo que deseo. —Tus deseos son mis órdenes—siento su glande rozar mi coño y el mundo desaparece en el momento que su cabeza entra en mi, gimo fuerte y arqueo mi espalda al sentir como entra poco a poco en mi dandose paso a la enorme polla que este entrando en mi humedad. —Dios...—gimo encima de sus labios y el gruñe al meterla toda. —Eres tan estrecha nena.—su jadeo viene acompañada con una fuerte nalga que me hace morder mi labio inferior con fuerza. —Y tu tan enorme.—gimo fuerte al sentir su glande palpitar en mi. Observo desde abajo su caracteristica sonrisa malevola que me pone mas cachonda. Sus labios se unen de nuevo en los mios dejando una electricidad volatil en mi cuerpo, ya que comienza la primera embestida y mis piernas dejan de funcionar. Comienza sus embestidas fuertes en mi coño, la cual se escuchan perfectamente a pesar de mis gemidos fuertes y sus gruñidos en mis oidos. Su boca devora mi cuello mientras sujeto su espalda arañando debido a su manera ruda, fuerte y dominante de hacerme sentir mujer. —Eres mia...solo mia y de nadie más —asegura tomando mi cuello con fuerza, mientras mis piernas se mantienen en su trasero y mi mano en su espalda. Su fuerza para embestirme es tan fuerte que la cama se sacude y rebota en la pared. Nuestra vista no se despesga mientras observo como su gris se mueve n***o devido a la excitacion de estar follandome y la mia de estar follando al hombre mas inresistible del mundo. Continuo gimiendo y el gruñendo mientras la cama se sacude y mis manos se aferran a su espalda. Mi humedad lo inunda a él tambien y la cama donde nos encontramos. Sus labios vuelven a impactar en los mios haciendome cerrar los ojos para disfrutar semejante hombre que me esta cogiendo. Todavia no comprendo porque no me molesta que me diga que soy suya, en cambio me excita que solo me quiera para él, sin compartirme, sin soltarme, sin dejar de desearme, pues como yo lo deseo él igual. —Te gusta cariño...—escucho el jadeo que me saca de mi fantasia y mis ojos se abren de en par, me encuentro a Tom sudando un poco mientras me folla encima mio, con un condon puesto que ni me entere que lo tenia. —Me encanta—gimo en su oido y el corazon se me detiene, joder como mierdas me estaba imaginando a su mejor amigo. Sus embestidas son firmes, pero no tan fuertes y mucho menos rudas. Suspiro con los ojos cerrados y me concentro en el hombre con el que estoy, pues es el sueño de cualquier mujer aunque no entienda en que momento dejo de ser el mio...aunque desee a otro...aunque ahele estar con su mejor amigo...debo concentrar en Tom, porque no sere la manzana de la discordia, no lo seré... **** Al despetarme en la mañana, Tom se ducho mientras yo trabajaba en mis fotografias sobre el anuncio, luego se fue minutos despues, pues tenia una reunion muy temprano, mi idea de confesar lo que su sucedio con Demon quedo en el olvido, pues decidi hacer todo lo posible por olvidar todo lo acotencido con este hombre, Tom enserio es un gran hombre y se merece una oportunidad la cual no quiero perderme y tampoco me negare. —A ver...detalles—me pide Laila mientras terminamos nuestro desayuno en la cocina. —Que te puedo decir... —Vamos...escuche tus gritos y gemidos en mi cuarto cuando entraron a tu habitacion, pero despues no volvi a escuchar nada. Rapidamente comprendo que al principio estaba en mi fantasia con...Demon...demonios decir o pensar su nombre me sabe a pecado. —Pues follamos...y fue lindo—digo con un poco de tostada en mi boca, el bullicio de Nueva York se escucha desde muy temprano asi que veo por la ventana y la tostada se me atora cuando lo veo...a él...¡joder!. —Para como gritabas creo...¿Que sucede?—me pregunta Laila mientras observa como estoy perdida en la ventana y con la tostada en la garganta. —Demon...—susurro cuando veo como continua de pie con su tipico traje color gris oscuro y con la vista fulminante hacia mi ventana. —O por Dios...es el jefe—Laila se congela y yo tambien cuando vemos como camina hasta nuestro edificio como si quisiera quemarlo con sus propias manos—¿Por que esta aqui?—me pregunta ansiosa y nerviosa cuando ya no lo vemos. —No se... pero debemos irnos a trabajar—trato de sonar normal y Laila asiente dudosa mientras se dirige a su habitacion. Escucho mi corazon latir en mi oidos, pero me obligo a tomar un poco de zumo y alistarme para el trabajo. —¡Yo me ducho primero! —grita laila mientras azota la puerta y maldigo solo tener un baño en toda el pequeño departamento donde vivimos hace años. Pero unos golpes en la puerta distraen mis maldiciones, pues se escuchan tan fuertes que parece que la quieren arrancar y solo una persona viene a mi cabeza. [ Demon... ] —¿Quien?—pregunto con miedo acercandome hasta la puerta. Pero esta se abre en segundos demostrando a un Demon que acaba de patear con fuerza de esta, hasta abrirla en un solo golpe. Mi incercia me hace correr hasta mi habitacion al ver lo cabreado que esta y yo lo miedosa que me encuentro. —A donde vas...—corre detras de mi como si se tratase de un demonio persiguiendo a un angel, para tomar su alma y corromperla. El corazon se me detiene cuando en lugar de cerrar la puerta solo logro hacerlo un poco ya que su mano se interpone abriendola de par en par y adentrarse a la habitacion para luego azotarla y ponerle pestillo. El cuerpo me tiembla al ver lo molesto que esta y la mirada de maniatico que tiene. Jamas habia visto tan molesto y oscuro a un ser humano como Demon. Las manos me sudan y el corazon me palpita tan fuerte como si estuviera en un maraton y no entiendo porque mierdas mi entrepierna me palpita y siente corrientes electricas siempre que lo tiene cerca. —Te lo dire una vez...—me dice tajante y retrocedo poco a poco mientras el avanza lentamente detallandome con su ceño fruncido—, no te quiero cerca de Tom—continua caminando lentamente como si se estuviera preparando para atacar—, de Sean...—enfurece aun mas al pronunciar tales palabras y como mierdas sabe, retrocedo sin apartar la vista sus ojos grises que se encuentran negros y aun mientras el continua acechandome—, y de nadie más —ordena y mi cabeza me quiere explotar. Termina de acortar todo el espacio donde su respiración choca con mi cara. Toma de mi cintura y me lleva hasta él en un tiron, sus labios estan a centimentros de los mios aunque no me besa, mi pecho sube y baja encia del suyo y mi pies quedan en el aire cuando me sube hasta su rostro. —¿Quien mierdas te crees?, y sueltame—le digo con el miedo en mi voz y con la muerte susurrando en mi nuca, ya que no veo ni un gramo de paciencia en este hombre, la vena de su cuello se resalta tanto que quiere explotar. Su mirada gris se vuelve completamente negra en mis ojos cuando termino de decir tales palabras. —Oh gatita...ahora sabras quien soy—gruñe y la garganta se me seca. Lleva su mano hasta mi coño donde no me resisto aunque deberia, pero en realidad desde hace mucho queria esto. Siento como sumerje dos dedos en mi interior en un solo movimiento brusco que me hacen gemir fuerte y al gruñir mas fuerte, manos dejan de sujetar la suyas y en segundos las clavo en su espalda ancha y fornida—, estas tan mojada y lista para mi...—asegura y mi vida se ve en una picada al dejar que el haga lo que quiera conmigo, pero no puedo resistitme...no a él. —Basta...—gimo cuando empieza acelerar sus dedos en mi, mi boca gime encima de la suya, ya que su mirada me mantiene en la mia, mientras sujeta mi cintura, mete sus dedos en mi y sus labios tan cerca que lo detesto por no besarme. —Solo es el comienzo...—gruñe y muerde fuerte de mi labio inferior mientras un tercer dedo se entierra en mi lo que me hace gemir más fuerte. Me sujeta y estampa en la pared bruscamente botando y rompiendo varias cosas que tenia cerca en mi mesita de noche, pero en este momento lo unico que me importa es tener a este hombre conmigo, deseo que siga, que me complete en mil pedazos y que me bese joder...no soporto mas que solo me observe mientras me masturba con sus dedos dentro de mi. Estampo mis labios con fuerza en los suyos donde me recibe tan fuerte que nuestros dientes chochan, pero no nos detenemos. Joder siento su enorme ereccion en mi estómago mientras se restriega a mi. La diferencia de estatura es notable, pero manetener mis manos enterradas en su espalda me ayudan a sostenerme un poco de toda la hombria, dominacion, y machismo que llena toda la habitacion. Su beso es feroz, fuerte, dominante y salvaje, ya que no me da tregua cuando la falta de oxigeno llega sin embargo acelera aun mas sus dedos y su beso tambien dejando en el limbo de la lujuria. —Eres mia...—susurra mordiendo mi labio y mis piernas comienzan a temblar, mi corazon amenaza con un paro cardiaco, pero no se detiene el y mucho menos yo. Su enorme ereccion su mantiene en mi obligo poniendo a hervir aun mas por tenerlo dandome placer carnal solo a mi. Escucho como sus dedos chocan con mi coño humedo, caliente y sobre estimulado. Mis pezones arden y mi garganta ya no recuerda nada mas que no sea como gemir con fuerza. —Damelo...—ordena y golpea la pared con su palma mientras continua con mas fuerza. —Damelo—repite y mi espalda se arquea en la pared y justo cuando estoy por llegar sus labios vuelen a impactar con los mios, mi orgasmo es tan fuerte que mientras me da su beso mis ojos se ponen en blanco disfrutando de semejante orgasmo que solo con él he tenido en la vida. —Dios...—susurro mientras pongo mi frente en la suya disfrutando aun de los espamos que me deja semenjante orgasmo. Mi respiracion es tan fuerte que choca con la suya que esta peor que la mia. Sus dedos siguen dentro de mi, pero sin moverse, su otra mano sobre la pared y las mias sosteniendome de sus espalda. Sus labios encima de los mio y nuestras miradas fuertes se manetienen sin dejar de observar como el otro esta aun peor... —No es Dios gatita...—habla entrecortado—, es al diablo a quien le vestide el alma desde que apareciste—asegura y tiemblo. —No esto no debio... —Pero paso—me interrumpe mientras zanja el tema—, y ahora no hay vuelta atras...—aprieta aun mas mi coño con sus dedos dentro de mi que hace un escalofrio fuerte en mi cuerpo—, no te quiero cerca de Tom ni de nadie...eres mia desde que te encontre, ahora y para siempre. Sus palabras terminan en mi labios mientras saca sus dedos de mi tan bruscamente que deja un vacio en mi. Suelta nuestro beso en un segundos para llevarse los dedos que tenia en mi hasta su boca donde los saborea y chupa como si fuese su sabor favorito. —Deliciosa...y adictiva gatita—susurra mientras termina de lamer sus dedos y mi coño vuelve a mojarse deseando que este dentro de mi...maldicion que acabo de hacer, olvide por completo a Tom como carajos me pide que me aleje de su mejor amigo aun teniendo en cuenta que le gusto...mierda soy una estupida. Demon me suelta y bajo mi cara hasta mis piernas donde mi liquido se derrama, cuando levanto la cabeza de nuevo Demon se encuentra con una sonrisa hipnotizadora de lado... —Largate...—pido con el pecho subiendo y bajando. Acabo de vender mi alma al diablo, lo enfermo es que lo disfrute y ansio más —¡Que te larges!—grito con dificultad sosteniendome de la pared con amabas manos, sus ojos grises sigen calentando mi cuerpo y doblegando mi alma. Gruñe fuerte y da la vuelta abriendo la puerta, pero se detiene antes de salir. —Te ordeno estar lejos de él y otro cualquiera —No me das ordenes—respondo con dificultad. —Obedece o la proxima vez no sera esto—sale inmediatamente dejandome con la garganta seca, el estomago revuelto y las piernas humedas con el coño palpitante. Dios esto no podia ocultarselo a Tom, él es o era, no se en realidad, pero es su mejor amigo y no quiero ser la razón de esta mierda... **** —Repiteme como se rompio la puerta—pide Laila por cuarta vez mientras subimos el ascensor de la empresa, ya que mi historia de que lo hice sin querer porque encontre una rata no la convenció mucho. —Te dije que la rata era enorme, además sabes que aqui en Nueva York son como agua—salimos del ascensor y asiente dudosa. —Bien...digamos que te creo, pero descubrire lo que paso—trago saliva ante sus palabras y comienza a gritarle a todo su equipo antes de entrar a su oficina, quien diria que cuando esta aqui trabajando es una pantera y cuando sale de aqui es una fiestera, loca e indomable. —Señorita Cooper usted se ve cansada—la voz de Tom a mi espalda me acelera el corazón. —Señor Davis, si le comentara que no dormi mucho anoche me creerá— me giro a ver lo guapo que se encuentra con su camisa bla ca de botones y su pantalón color crema y no se porque siento que estoy haciendo algo malo, pero con cuidado le doy un beso en su cachete. Ambos entramos a su oficina sin contacto fisico, pero cuando cierra la puerta no duda en tomarme con cuidado de la cintura para darme un beso delicado y ameno donde su lengua se desplaza con lentitud en mi boca, dejo caer mi bolso y mis puntes para enredar mis brazos en su cuello. No se como decirle la verdad a Tom, además no quiero dañarlo a el y munos menos perder la oportunidad de estar con un hombre bueno. —Creo que se cual es la razon...—susurra dandome un pequeño beso en la comisura de mi labios. —Shhhh...—pongo mis dedos en su boca, no puedo continuar con esto joder—, esas cosas no se pueden decir en el trabajo—sonrie y yo igual, aunque internamente me siento la peor mujer del mundo. —Revisemos como terminaran las fotos del anuncio. La voz de Dina al entrar a la oficina nos separa en segundo, donde yo acomodo mi ropa y Tom limpia sus labios de mi labial transparente. Dina nos observa y no dice nada solamente se sienta enfrente del escritorio de Tom donde este toma asiento...esto esta muy mal, acabaré jodida y alguien mas, pero Tom es lindo y el sueño de cualquier mujer mientras Demon es el demonio que toda mujer desea para calmar su sed de algo mas cuanto tienes el poder de dominar a un ser que parece de otro mundo....
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