Quédate a mi lado

1390 Words
Quédate a mi lado Lo que Mark estaba escuchando le parecía inverosímil, esa bella mujer le estaba pidiendo que la amara antes de llevarla a ver a su tía y que lo hiciera en su casa. Debían devolverse kilómetros y hacer algo que él se había prometido no hacer.. La mujer que entraría en su casa sería la que él tomaría por esposa, ¡nadie más! Pero estaba ante una tentación muy grande y que ponía su corazón en conflicto. ¡Perdón Mark! No debí pedirte algo así.. ¿Me llevarias con mi tía por favor? Mark la miraba y deseaba en su razón decirle: Sí, te llevaré con tu tía ahora mismo.. Pero todo su ser le pedía hacer lo que ella le había pedido. Te llevaré a casa de tu tía, ¡mañana por la mañana! Quédate conmigo toda la noche.. ¿Que había salido de su boca? Sabía que se estaba traicionando, pero Diana le gustaba tanto que esa petición había sido demasiado para él. Acercándose a Mark, Diana lo abrazo con fuerza y se pego a él besandolo con tal intensidad que Mark ya no pensó en nada más que en tomar a aquella preciosa muchacha por mujer. Subieron al auto y Mark volvió al mismo lugar dónde inicio su viaje, durante el trayecto hasta su casa las miradas de ambos se conjugaban en un dulce deseo, sus manos se tocaban a menudo y sus labios se unían en cada semáforo provocando en Mark una intensidad diferente a la que había sentido antes. El enorme portón que escondía su casa se abrió y su auto entró con una visitante desconocida para él hasta hacía unas horas. La puerta del auto se abrió y un gentil hombre invito a entrar a su casa a la mujer. Una vez dentro Diana dijo: ¡Huele a ti! Y cada rincón de esta casa tiene tu sello, puedo verte en ella y sentirte también.. Ante aquellas palabras el hombre que tenía henchido el pecho de ansias se fue acercando a Diana y se adueñó de sus labios hambriento de amor. Diana se daba en cada beso y se abría como una flor ante el sol, no hacía más que abrir cada pétalo al calor de las caricias y de los besos de Mark, que cada vez sentía perder un poco más de él en el cuerpo de aquella mujer. Su habitación recibía a una mujer de la que no sabía nada pero que sentía conocer todo, beso a beso el momento parecía llegar a su clímax, cuando Mark intento entrar su ser le dijo que estaba ante una virgen y se sintió muy afortunado de que su primera vez fuera él, suavemente la fue llevando a un éxtasis que terminó arrebatadolo a él también. Se habían entregado todo y estaban completamente unidos en un abrazo. Diana recibía vida en su interior y le pidió más de su vida en un beso. Algo que Mark aceptó de inmediato y derramandose en ella entregó su ser por entero con mayor intensidad que la primera vez. Diana se había convertido en mujer, en su mujer, y esa emoción lo poseía y no imaginaba su vida sin aquella mujer a su lado. Diana, en toda mi vida había sentido lo que sentí contigo, nunca y te juro que digo la verdad ¡nunca! Me había sentido así.. ¡Eres maravillosa! Y no lo digo sólo por lo que acaba de pasar entre los dos, que fue lo más bello que me a pasado.. ¡Y quiero más! Más de ti, más contigo, más de los dos.. Diana, ¡Quédate conmigo! ¿Por cuanto tiempo Mark? ¿Hasta que te canses de mí o hasta que te aburras de la aventura? ¿Te casas conmigo? -- Preguntó Mark ¿Hablas en serio? Diana, ¿Te casas conmigo? Te ofrezco mi casa.. No quiero tu bella casa Mark, lo que me gustaría tener es .. ¡A ti! ¡Me tienes! Me tienes Diana y no lo quise decir por temor a que pensaras mal de mí, por decirte que siento amarte como jamás crei sentir amor y no es sólo por lo que vivimos.. Es, que siento conocerte de toda mi vida y.. ¡Lo mismo siento yo Mark! Siento conocerte de toda la vida y que eres mío y quiero cuidar de ti toda mi vida, estar a tu lado, ser tu amiga y compañera, tu esposa y tu amante más intensa.. ¡Quiero ser todo para ti.. ¿Te estoy pidiendo mucho? ¡No! Diana amor, yo quiero ser todo para ti y no deseo por nada del mundo que te vayas, que salgas de esta casa y de mi cama, ¡Yo te amé! ¡Y me sentí complemente amado! Diana eres mía, mi mujer, y deseo ser tuyo por siempre y amo que dijeras ¡que soy tuyo! Por que así me sentí al amarnos.. ¡Casate conmigo! ¡Hoy! Iremos al registro y nos casaremos y luego iremos por tus cosas a casa de tu tía y te vendras a vivir conmigo para toda la vida.. Las lágrimas de los ojos color miel de Diana salieron de sus ojos como cascadas y sus brazos se acunaron en el pecho de Mark mientras él besaba su frente pidiéndole que no llorara más.. Ambos después de bañarse y vestirse se marcharon rumbo al registro, una vez allí un conocido de Mark los casó, Diana era ahora la señora Dublain y con un anillo en su dedo, Diana pertenecía a la vida de aquel hombre que la besaba feliz de haberse casado con ella. Después de casarse se marcharon a la casa de la tía de Diana. Al llegar Diana bajo primero para hablar con su tía antes y explicarle lo de Mark, pero al verla su tía por la ventana abrió la puerta de golpe y dijo muy molesta: ¡Mi hermano hizo todo por ti! Te dio mucho más que a tu hermano Luk, ¡le debes eso! ¡Tienes que casarte con Duke! Ese hombre puede doblarte la edad y un poco más! ¡Pero tú eres la culpable de que mi hermano se endeudara con él! Y no quiere la casa o la propiedad, ¡Te quiere a ti! Tú eres lo que quiere.. ¡Debes casarte con él! O dejará a tu hermano en la calle, Luk no tiene el dinero para pagar lo que le cobra de intereses.. ¡No seas egoísta! Tú puedes tolerar que te tome un par de veces y luego vivir de su dinero y dejar a tu hermano viviendo en la casa que le dejo su padre, libre de la absurda condición de que sería toda suya cuando tú te casaras.. Él siempre pensó primero en ti que en el pobre de tu hermano.. ¡Se lo debes! ¡Entra! Y ponte algo ajustado para que él vea tu figura y se calme un poco y deje sus amenazas y prepárate porque tú serás la moneda de pago.. Diana temblaba ante las palabras furiosas de su tía. ¿Esa es su maleta? -- Preguntó Mark señalando la maleta que estaba en la sala y que se veía desde la puerta. Ante la pregunta de aquel hombre la tía de Diana calmo su furor al ver a su sobrina llegar tan tarde después de soportar el enojo de su sobrino y de escuchar sus razones. ¿Quien es usted? -- Preguntó extrañada ¿Es su maleta? -- Preguntó de nuevo ¡Yo lo conozco! Su rostro me es familiar.. ¿En qué trabaja usted? ¿Y que hace aquí con Diana? Mark entró sin esperar que la señora le diera permiso y tomó la maleta de Diana que temblaba aún ante la mirada de su tía. Luego abrazo a Diana de la cintura y dijo: ¡Soy Mark Dublain! Esposo de Diana y el hombre que pagará su deuda.. Dígale a ese hombre que el esposo de Diana le pagará hasta el último centavo que le pidió el padre de Diana y que un abogado se comunicará con él para saldar lo adeudado y los intereses también... Diana no necesita nada de su hermano, ni de usted señora tampoco.. Ella no es una moneda de pago.. ¡Es mi esposa y mi mujer!
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