Te tengo una sorpresa
Era increíble lo que oía, Mark le pedía casarse ante la fe, Diana no era muy creyente ya que había vivido entre ateos y su única cercanía a Dios había sido cuando niña al lado de su madre. Ese recuerdo era su gran tesoro, escuchar las oraciones de su madre al lado de su cama y su canto en la cocina.
Cuando su madre vivía todo era diferente, su amor y su trato tan cariñoso hacían de su vida familiar una experiencia única, pero ella enfermo gravemente y por más que hizo su padre su madre murió y la fe quedó como un tema prohibido en su familia. Ahora Mark Dublain le ofrecía de nuevo dejar a Dios entrar en su vida y esa idea le recordó a su madre y la hizo feliz.
Sí, ¡si quiero casarme contigo ante Dios! esa es una promesa de amor muy grande y yo quiero hacerla. ¡Eres maravilloso Mark! Y quiero con toda mi alma amarte como tú lo mereces..
Diana lloraba emocionada y para Mark esa era la mejor señal de que su decisión era la correcta..
La mayoría de parejas tardan años en tratar de conocerse Diana, y no lo logran, y después de convivir juntos se dan cuenta que debieron ver más de cerca a la persona que eligieron y habrían descubierto cosas que les habrían hecho tomar otro camino. Yo tuve que aprender a la brava que me había obsesionado con una idea y que no amaba realmente a esa mujer..
Cuando te vi ayer y compartí contigo unas horas me di cuenta que todo lo que veía en ti era lo que yo quería de una mujer en mi vida, y cuando nos amamos sentí que se confirmaban en mi pecho cada pensamiento, sentimiento y emoción, ¡Eras tú!
La mujer que yo esperaba, ¡eras tú! Y tomé la decisión de no dejarte ir, y cuando escuche a Steymos hablar de ti y pelear por tenerte, supe que debía luchar por ti más que él, ¡Soy tu marido! Amo esa idea y seré el padre de tus hijos y el hombre más feliz de tenerte..
Sin poder contenerse Diana se echo en sus brazos y lo besaba como una tierna niña cubriendo de besos su rostro..
¡Gracias Mark! ¡Gracias mi amor! ¡Gracias! -- Diana estaba más que feliz con la idea de sentir su lugar en la vida de Mark Dublain seguro y estable. Tenía muchos años yendo de aquí para allá, en especial desde que en unas vacaciones conoció a Duke y éste la empezó a cortejar.
Su padre la mantenía lejos de ese hombre y cuando cayó enfermo gravemente creyó protegerla con la cláusula del testamento, ya que Duke era casado, pero a éste le gustó tanto Diana que se divorció para estar libre y poder tomar por esposa a Diana.
Año tras año la seguía y engañaba a su padre y a su hermano fingiendose amigo y una ayuda segura, una vez muerto el padre de Diana y de enterarse de la cláusula del testamento obligó a Luk para que trajera a su hermana para que él la tomara por mujer y así Duke muy "amable" les perdonara la deuda.
No quería dinero, no le hacía falta, deseaba a Diana y pagaría por una sola noche con ella.
Pero se le había ido de las manos cuando más seguro estaba de haberla conseguido. Tenía ahora en sus cuentas muchos millones, pero las ganas de tenerla se le habían negado para siempre.
Diana mi amor, de camino a casa te compré un hermoso regalo, ven..
Llevándola al auto sacó de la guantera una caja preciosa al abrirla había un collar con diamantes. Diana lo miró, era bellísimo, pero no lo recibió.
Mark, tú acostumbrabas con tu ex prometida a cubrírla de regalos costosos para asegurarte su amor, ¡yo no quiero eso Mark! -- ¡Te quiero a ti! Cómo eres, quiero tu tiempo para mí, tus caricias y tus besos. ¡Quiero que me ames y que disfrutes de mi amor! No por lo que me des voy a amarte más, sino por lo que tú decidas invertir en mí. No en dinero, si no en conocerme y dejar que te conozca, en abrir tu corazón y en que conozcas el mío..
Mark, el dinero no es algo que me apasione o salir contigo cubierta de pieles o vestidos o joyas que harán que otros me miren, ¡No quiero ser una exhibición! Quiero que me veas como la mujer que desea estar contigo en las buenas y en las malas, como tu compañera y esposa..
Mark, mirame a mí y dime si estas seguro de pasar el resto de tu vida con una mujer como yo..
Cerrando la caja Mark la puso en el asiento de su auto, abrazando a Diana le dijo con mucha seguridad: ¡Quiero ahora más que antes tomarte por mi esposa ante Dios! Nunca imaginé que un rechazo me hiciera tan feliz..
Te amo Diana y sé que esto que tú me haces sentir crecerá hasta el infinito y no concibo vivir sin ti, me siento tan afortunado y bendecido contigo que no tengo cómo agradecerle al cielo que te enviara a mi vida, no voy a perder ésta oportunidad..
Voy a amarte Diana con todo mi ser y sé mi amor con certeza que me amaras igual..
Abrazando a Diana con suavidad como si se tratará de algo preciado y frágil la amaba en un beso que Diana disfrutaba en sus brazos, suspiraba cada vez que los labios de Mark rozaban los suyos, sus cuerpos temblaban envueltos en aquella emoción que los embargaba. Mark era la fuerza que sostenía a Diana y ella era la fuerza que sostenía a Mark.
La cita para casarse era en dos horas, así que Diana encontró entre sus vestidos uno color champán que había usado una noche para ir a un recital.
¡Luces bellísima mi amor!
Tú eres Mark Dublain el hombre más hermoso que yo haya conocido y el más dulce, tierno y caballeroso que jamás imaginé que existiera.. Para ti quiero ser y sólo a ti quiero pertenecer..
Antes de que me des el sí, te pregunto Mark, ¿quieres en tu vida a una mujer que será solo tuya por siempre? Una mujer de un sólo hombre..
¡Sí! ¡Claro que sí! Te quiero, ¡Te quiero! ¡Te quiero Diana! ¡Para siempre a mi lado!
Entonces, espero que no te canses de mis besos, porque a mí me fascinan los tuyos Mark..
Te daré una dotación ilimitada de ellos y tomaré una ración ilimitada de los tuyos, tus besos me encantan Diana, ¡toda tu me fascinas!
Sonriendo se dieron un beso y salieron de la casa rumbo a la capilla, estando allí recibieron la bendición de Dios por medio del reverendo, 20 personas estuvieron allí, la mayoría muchachos que habían llegado para una reunión y felices estuvieron presentes en la boda, llovió arroz y pétalos de rosas, los aplausos y los buenos deseos de los presentes. Su boda estuvo teñida de alegría, algo que no esperaban pero que los hizo muy felices a los dos.
De regreso a su casa Mark dejó a su esposa por unos minutos sola en su casa para hacer algo que Diana aprobó.
Tocando la puerta de los vecinos, la madre de Galio lo recibió.
Buenas noches Mark, ¿A qué debemos tu visita?
Buenas noches señora, me alegra verla mejor de salud, supe por Galio que cumplirá años mañana, le traje un obsequio. En la cajita está la factura, ¡Es suyo! ¡Que lo disfrute! ¡Feliz cumpleaños!
Despidiéndose regreso a su casa y a los brazos de Diana, le esperaban muchos besos y un cálido e intenso amor en los brazos de su mujer.
Cuando llegó Galio su madre lloraba, ¿Que pasa mamá? ¿Te sientes mal? ¿Te llevo al hospital? Dime mamita..
Mira hijo.. Mark me trajo esto para mi cumpleaños, ¡es un sueño increíble! Algo que sólo me atreví a soñar..
Abriendo la caja que le había traído Mark a su madre halló la factura con la fecha de ese día y el collar con diamantes que le regaló a su mamá.
Era increíble e imposible de comprar para ellos y a su madre la había hecho sumamente feliz.
Mientras todos se reunían en la casa de sus vecinos para admirar la belleza del collar, Mark Dublain se sumergia en las profundidades del amor junto a su esposa Diana Dublain.