DESTINO - Capítulo 2

677 Words
ÉL: Cansado por el largo viaje, tomó un taxi y pidió que lo llevara a un hotel cercano; al día siguiente iría al apartamento que le habían asignado en la Empresa. En el cuarto de hotel, realizó algunos ejercicios de Yoga que lo harían sentir mucho mejor, se duchó, puso su cabeza en la almohada y quedó profundamente dormido. Se levantó muy temprano, dejó el hotel y se encaminó hacia su trabajo. Allí encontró, a la que sería su nueva secretaria, hablaron un rato, organizaron algunas cosas, y decidió, dar prioridad a su trabajo antes de visitar, la que sería su vivienda, de ahora en adelante. Miró su teléfono y pensó en ella, le dieron unas ganas locas de llamarla, saber cómo se encontraba, oír su voz, pero se detuvo, seguramente estaría en su trabajo, y sabía, que vivía siempre muy ocupada, tal vez lo haría en otro momento. Llegó a su apartamento, el sol entraba por la ventana,  desde su terraza podía apreciar el hermoso mar azul, las olas iban y venían, y las gaviotas volaban, como si le dieran la bienvenida, era muy agradable, además, un ambiente perfecto para la meditación. Fueron pasando los días, había siempre mucho trabajo, y reuniones, quería seguir siendo instructor de yoga, por lo cual dejó una de las prácticas para él, en un horario que le era cómodo. Las personas entraban y salían todo el tiempo, llegaba siempre mucha gente, interesada en los talleres, esto era algo positivo. Un día cualquiera, su secretaria le informó que una joven quería hablarle, la chica, era atractiva, y sexy. Lo saludó con una gran sonrisa, y con un coqueteo constante; sin duda quería llamar la atención; la trató amablemente, como siempre, y se dedicó, a prestar toda su atención a lo que necesitaba. Tenía un problema con los horarios, algo que realmente podía haber arreglado en admisiones, cuando supo que él sería el instructor de yoga en un horario en la noche, decidió, cambiar su taller, para esa hora. Salió feliz, había encontrado al que sería su próxima conquista, de esto estaba segura, a ella ningún hombre se le escapaba. Cuando llegó a su apartamento, escuchó una canción, japonesa, llamada, “Un tercio de puros sentimientos”, interpretada por la banda “Siam Shade”, decía algo como: "A pesar de amarte hasta quebrarme, solo puedo expresar un tercio de mi amor… dame sonrisas brillantes, no seas tan indiferente… Me pregunto cuánto te debo amar para que todo eso llegue hasta ti… las palabras flotando se van cuánto más te vas alejando, cuanto te amo yo, mientras más te anhelo y espero por ti, más siento el dolor de la distancia…. Si tan solo pudiera tenerte en mis brazos, ahora mismo, me pregunto cuánto te debo amar para que todo eso llegue a ti, estoy seguro que en mis sueños yo te lo he podido decir…” El recuerdo de esa mujer volvió a invadir su mente, por su vida, habían desfilado varias mujeres, pero ninguna llegó a ser, su talón de Aquiles, por esto, ella era tan especial, porque sin siquiera proponérselo había logrado captar su atención y llegar a su corazón, era lo que él buscaba una MUJER, con letras mayúsculas. De pronto le surgió una duda, pero y ¿si no estaba interesada en una relación? Nunca le devolvió la llamada, era una mujer muy independiente, con ideas propias, una exitosa ejecutiva, en ese momento dudo un poco, él se encontraba muy lejos, como para poder frecuentarla, y ¿ella, estaría dispuesta a cambiar todo, por una relación, que sería al comienzo a distancia? Sus ojos volvieron hacia su teléfono. Ella estaba en su apartamento, degustando un delicioso café, pensó en él, esperaba que todo le marchara bien, lo merecía, estaba segura de que lograría lo que se propusiera; respecto a sus sentimientos, decidió que todo lo que había creído y sentido, eran fruto de su imaginación, al final nunca la volvió a buscar; el timbre del teléfono, interrumpió sus pensamientos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD