Su tono agrio y su expresión actual hacían pensar que ella le había puesto los cuernos. Cierra estaba tan enfadado que se echó a reír. —¿Qué tiene que ver mi relación con el Señor Barton contigo? Draven, estamos divorciados. No es asunto tuyo. Mirándolo, por muy estúpida que fuera Cierra, sabía que había vuelto a malinterpretarlo. Fue precisamente lo mismo que cuando conoció a William. Pero ahora la situación era diferente. En aquel momento, ella y él aún no se habían divorciado oficialmente. Aunque emocionalmente no tenía motivos para preocuparse por ello, legalmente estaba justificado. ¿Pero qué pasaba ahora? Estaban divorciados, y él tenía una prometida, Aleah. ¿Por qué todavía se preocupaba por ella? Por no hablar de que era su hermano quien estaba hoy con ella. Aunque fuera otro

