El amor también pica

1793 Words

Selene No sabía cuánto tiempo había pasado desde que Kael corrió aquella lona y me dejó sin palabras. Quizás fueron minutos, quizás horas, de lo que estaba segura es que mi alma quedó tan suspendida en el asombro, que el tiempo dejó de tener forma. El zoológico frente a mí no era solo un gesto. Era una confesión. Una forma de decirme “te escuché”, sin palabras. Un intento torpe y hermoso de devolverme una parte de mi vida que pensé que nadie más recordaría. —¿Cómo fue que hiciste? ¿Cómo supiste? —pregunté, aunque muy dentro de mí sabía la respuesta. Kael me miró con una mezcla de orgullo y ternura en sus ojos. —Lo supe porque te escuché hablar con Ruth —dijo en voz baja—. Te oí hablar de lo mucho que te gustaba el zoológico y sobre lo feliz que te sentías libre allí, rodeada de animal

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD