La furia tiene nombre

3503 Words

Kael Por un segundo, el mundo se quedó en pausa. La humedad que perlaba la piel de Ginevra relucía bajo la tenue luz del cuarto, y la toalla cayó con un susurro apenas audible, como si la gravedad misma hubiese conspirado para darle teatralidad al momento. Pero me dio igual, porque no sentí nada. Ni una punzada de deseo. Ni un atisbo de debilidad. Solo una repulsiva certeza, ella no era Selene. Mis ojos recorrieron su cuerpo, no por placer, sino por costumbre, como quien analiza una amenaza más que una tentación. Era una mujer hermosa, sí. Descarada, fría, estratégica, pero toda esa piel desnuda, toda esa pose estudiada para provocar, no generaba más que un abismo de indiferencia dentro de mí. No se parecía en nada a Selene. Ni su olor, ni su mirada, ni la manera en que sus labios

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD