La gri3ta en la lealtad.

2298 Words

Selene El aire se volvió espeso, casi asfixiante. Las palabras de Ruth, "Sí... sí, es verdad. Lo hice. Por favor, Selene... perdóname. Me vi obligada a hacerlo", taladraron mi cerebro, rompiendo lo último de la negación que aún me aferraba. Era verdad. Ruth me había entregado. La mujer que había cuidado de mí, que había sido mi consuelo en esta jaula de oro, me había vendido al infierno. El impacto fue físico, como si un puño invisible me hubiera golpeado en el estómago, dejándome sin aire. Mis ojos, llenos de lágrimas contenidas, se fijaron en los de Ruth. La compasión y la rabia luchaban dentro de mí. ¿Cómo? ¿Por qué? Mi voz, ahogada por la emoción, apenas salió. Sentí un nudo apretado en la garganta. La decepción era un veneno que se extendía por mis venas. Ruth, levantó la cabeza

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD