2

1447 Words
Beverly Davis 4 de abril Es bien sabido que las pequeñas cosas son las más importantes, porque aunque pequeñas, cargan consigo los detalles más hermosos. Las personas tienden a despreciar lo pequeño, lo poco, pensando que las grandes acciones son las más valiosas, sin embargo pueden estar seguros que esas cosas que hacen por ti sin que siquiera te des cuenta, esas son las que valen la pena. Porque hay personas fugaces, mágicas, unas entran de manera silenciosa a tu vida, otras haciendo tanto ruido que aplacan el silencio que has guardado por tanto tiempo, porque hay personas que nos silencian, y hay otras que nos devuelven la voz. Por eso a veces necesitamos dejar entrar más personas a nuestras vidas, para recordar que hay personas buenas, que hay personas diferentes, porque entre tanta hipocresía en la que vivimos la verdad se oculta entre las sombras, la oscuridad se encarga de borrar todo rastro de sinceridad que haya mientras nosotros no propaguemos la verdad. Por eso mismo me gusta conocer nuevas personas, nuevos lugares, aunque no lo haga a menudo, es una meta que quiero cumplir. Desvio mi mirada del techo y busco mi celular, mis ojos se deslizan por w******p, esperando ver un mensaje de Axel, sin embargo parece que mi último mensaje de anoche no le ha llegado, extrañamente. Entro en el chat de Willow para preguntar si sabe algo mientras me siento en la cama. ~Tu: 10:04 am Oye sabes algo de Axel...? Estuve hablando con el anoche, pero dejaron de llegarle los mensajes. La respuesta de Willow no tarda en llegar, unos diez minutos después el teléfono suena. ~Willow: 10:14 am Se le dañó el teléfono, justo lo vi hace un rato, estaba muy enojado. Un suspiro escapa de mis labios al leer el mensaje, una punzada de decepción golpea mi pecho sin embargo no le presto atención. Solo me había caído bien. ~Tu: 10:20 am Que mal, mándale saludos. Y así termina nuestra conversación por el resto de la mañana, dado que sus clases no la dejaban mensajear mucho. Me acuesto otra vez sintiéndome cansada, supongo que debo comer más, o dormir para evitar sentirme tan mal del cuerpo. (...) Días después. —Tiene que guardar completo reposo, no puede levantarse de la cama, su estado es muy grave. —escucho que dice la doctora. Mis ojos bajan a mis manos, evitando ver a todos los demás, mi ánimo decae al escuchar sus palabras y ver los exámenes que me hicieron, sabía que mi cansancio era algo más que solo eso, que no solo se debía al constante ajetreo que llevaba en mi día a día. Incluso pude notar que algo iba mal al ver como iba bajando de peso, pero nunca creí que volvería a caer en la anemia, lo cual es algo tratable pero sumamente lento que me hace sentirme pésimo, mi ánimo hoy está de lo peor. Aún más con las crudas palabras de la doctora. Levanto la mirada para ver a mi madre pero ella ya se ha ido a otro lado, miro con atención la aguja en mi brazo para luego mirar a mi abuela quien me observa con lástima, detesto causar eso. Minutos después tomó mi celular con la mano desocupada, ojeando mis mensajes y dejándole algunos a mis amigas informándoles mi estado, sonrio al ver su apoyo y calidez, siempre he sido cercana a ellas. He pasado muchos años a su lado, tengo tres amigas, las conocí en unas clases de la iglesia que empecé hace años, desde ahí comenzamos una buena amistad la cual se ha extendido durante casi siete años, los cuales no han sido tan llevaderos. La historia de mi vida es un poco difícil de contar, es una mezcla de felicidad con tristeza y golpes, aprendizajes y personas, estas últimas han sido tan variadas y pasajeras que me sorprende lo mucho que han estado algunas. Porque las personas van y vienen, unas se van, otras se quedan, otras solo te enseñan un poco de dolor o felicidad, el punto está en si decides aprender de ello o aferrarte a las muchas personas que pasan. Porque así como la gente pasa por tu vida, a veces sueles ser tu el que solo pasa para enseñar algo, bueno o malo de igual manera. Suspiro dejándome caer en la cama para dormir un rato, después de todo, no tengo mucho que hacer el día de hoy con una aguja en la mano, la cual no me quitarán en el resto del día. (...) Muevo mis teclas en el computador, inspirada después de muchos días, la historia está fluyendo de maravilla y me dan unas ganas incontrolables de relacionarme con otras personas para que así las ganas de escribir aumenten, porque como escritora me gusta tomar algunas actitudes o incluso algunas frases que otros digan para mis libros, es una travesía muy interesante darle personalidad a algún personaje. Sin embargo lo máximo que puedo hacer es un video en vivo por i********:, junto con algunas amigas escritoras, siempre me ha hecho bien este tipo de distracciones, porque no salir de casa me afecta mucho, aun más cuando me invitan y debo decir que no porque no me lo permiten. Es difícil, cargar con todo, vivir como si todo estuviera bien cuando una pesada carga pesa sobre mis hombros, cuando soy incapaz de soltar esta carga, por el simple hecho de no querer abandonar a las personas que amo. Porque soy una persona que piensa en los demás primero, no se si eso sea bueno o malo. Escucho como me llaman sin embargo mi cuerpo se siente pesado, como todos los últimos días, es sumamente difícil hacer las cosas que normalmente hago, más aún por el hecho de que aún no me recupero por completo. —¡Ya voy! —grito al escuchar otro llamado. Resoplo dejando el ordenador a un lado y me levanto para atender al llamado de mi madre, hago lo que me pide con un poco de dificultad, sin embargo ella no lo nota. —Mama, no creo poder hacer esto, estoy cansada —me quejo sujentandome de la mesa, sintiendo mi cuerpo ceder al cansancio. —¿Cansada de que? ¿De dormir todo el día? Su respuesta agrieta un poco mi corazón, mis ojos se llenan de lágrimas mientras asiento de a poco, vuelvo a mi habitación después de terminar todo mientras me sujeto de lo que puedo temerosa a caer. Una vez llego a mi habitación siento el alivio llenarme, mis ojos comienzan a derramar las lágrimas anteriormente retenidas, ayudandome a desahogarme, durante unos minutos cierro los ojos dejando sacar todo en mi interior, pensando en todas las veces que me he sentido así, pensando en cuantas ocasiones quise abandonarlo todo, sin embargo Dios, mis metas y mis sueños me han impulsado a seguir, a no dejarlo todo. Porque lo peor de estar encerrado en uno mismo, es que cualquier cosa te afecta, que por más que quieras sentirte mejor, proseguir, cualquier estímulo del exterior te hace reaccionar de mala manera, de una en la que todos se dan cuenta en que algo va mal contigo pero que a nadie le importa ayudarte o preguntar que es, solo saben criticar y criticar hasta que terminan siendo del montón que sigue la corriente. Porque hay muy pocas personas diferentes, muy pocas personas salen del estereotipo, de lo común, yo no he podido toparme aún con una de esas personas diferentes, de esas impredecibles, que quieres conocer y estar cerca de ellas, solo espero algún día conocer a alguien así. Alguien que sepa salir de la monotonía, que no sea igual a los demás. Porque eso es como encontrar un diamante enterrado, no todos son tan valientes para sacarlo del hoyo, mientras más profundo, más miedo les da y prefieren dejarlo en la oscuridad que seguir cavando. Por eso las personas dejamos pasar a diamantes, a estrellas, y estas pasan sin darnos cuenta hasta que es demasiado tarde. Abro los ojos limpiando mis lágrimas y tomo mi teléfono y computador otra vez, quiero terminar ese capítulo hoy, tengo muchos días batallando para acabarlo. —Beverly. Escucho que me llama mi hermano pequeño desde la puerta, dirijo mis ojos a el y alzo las cejas invitándolo a hablar. —¿Que pasa?—pregunto. —¿Puedes ponerme una caricatura? Pide y yo suspiro asintiendo. Despues de todo mi madre debe estar ocupada. Lo sigo hasta la habitación y coloco en el televisor algún programa que le guste. Al terminar regreso a mi habitación y hago una videollamada con Willow mientras veo un drama coreano, sin duda he conseguido una grandiosa amiga.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD