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Beverly Davis
La mayoría de las historias empiezan con un "Y lo vi a la distancia" o incluso con un "Tropecé con el en el camino" pero mi historia es un poco diferente, en mi caso, hace mucho no me intereso por temas triviales como lo son las relaciones amorosas, es más, hasta me atrevo a decir que no me ha gustado nadie hace un buen tiempo.
Ni me interesa que lo haga, ese sentimiento ha probado ser el más estresante de todos y no planeo volver a experimentarlo, es como tomar una flor con espinas, sabes que pincharás pero igual la tomas, porque así somos la mayoría, buscamos llenar nuestra vida con cosas que en su mayoría nos lastiman.
Sin embargo, ¿Que sería el mundo sin eso? Sin dolor, sin risas, sin llanto, sin diversidad.
Nada, claramente. Sin embargo eso no hace que mi perspectiva cambie, ese sentimiento no sirve para nada más que para sufrir, y estoy perfecta sin ello.
Parpadeo volviendo a fijar mi mirada en el ordenador, regañandome a mi misma por haber dejado de escribir, por lo general en eso se basan mis días, escribir, y dejar un poco de mis cargas en las letras, claro que unos días son más difíciles que otros, los problemas a veces me abruman quitándome mis ganas de hacerlo, sin embargo siempre vuelvo, porque lo que te hace feliz es lo que más buscas.
Por eso la gente vive buscandolo en otras personas, cuando en realidad deberían buscar la felicidad en si mismos, ignorar su entorno, aunque es más difícil de lo que parece.
Ruedo los ojos al escuchar los gritos de mi madre llamándome, me levanto dirigiéndome hacia donde está y una vez allí echo una ojeada rápida a la cocina, casi bufo al ver el desastre que hay cuando hace una hora limpie todo.
Y claro, mi mirada y expresión puede delatar mi fastidio hacia ese hecho.
—¿Me llamabas? —pregunto aunque ya sé la respuesta.
—Si, ya puedes limpiar, he terminado.
Asiento sin rechistar y comienzo a recoger todo rápidamente, siempre me ha desesperado el desorden, por lo que me encargo de ello en la casa, nunca he sido una persona que discuta de más, mucho menos me enojo fácil, sin embargo de vez en cuando me dan ganas de salir por esa puerta y dejar todo atrás.
Siempre me he preguntado que se sentirá iniciar de cero, no se si algún día pueda resolver esa duda, aunque creo que seria algo muy bueno, alejarse de las cosas que te hacen mal.
Suspiro dejando esos pensamientos, dado que no tengo la manera de hacerlo, ni en mis mejores sueños, muchas veces tengo miedo de intentar y fallar, por lo que dudo que algún día lo logre, mientras tanto solo me queda sufrir y callar, desahogarme en lo que más me gusta, los libros.
Dicen que los libros son un escape de la realidad, pues tienen razón, en mi caso es la definición perfecta, porque mi realidad se reduce a monotonía, aburrimiento y lágrimas.
Muy pocas veces en este año he podido decir que he sido verdaderamente feliz, por distintas situaciones que no puedo manejar, que no puedo mejorar aunque quisiera, eso me hace sentirme impotente, triste y aún más sola de lo que ya estoy.
Porque la soledad no es la falta de compañía, es algo mucho más complejo como estar en un lugar lleno de personas y sentirte incomprendido.
Llego a mi habitación sentándome otra vez frente al ordenador, reviso mis r************* una vez más y continúo intentando escribir, a veces de me hace tan difícil, muchos creen que escribir un libro es solo darle a las teclas del computador a esperar que salga algo, pero en realidad es mucho más que eso.
Escribir es liberar el alma, dejar salir todo aquello que sigue dentro de ti, ya sea bueno o malo, escribir es inspirar lo que sentimos a quien lee, inspirar alegría, dolor, tristeza y melancolía. Porque cualquier sentimiento puede ser expresado, no necesariamente con palabras.
Las acciones también hablan, y en los libros se pueden expresar ambas cosas, acciones y sentimientos a través de las palabras.
Cada letra tiene algo que contar.
Minutos después de muchos intentos suelto el ordenador dejándolo a un lado, tomo mi celular frustrada por no poder escribir nada y reviso mis mensajes, una sonrisa se forma en mis labios al ver el de mi nueva amiga Willow, una chica que conocí gracias a un grupo de lectura por w******p, desde el inicio me cayó de lo mejor, congeniamos tan bien que la agregué para hablar con ella.
Y estoy gratamente sorprendida de lo bien que nos hemos llevado desde entonces.
~Willow:
8:32 pm
Jajsjs ¿Y qué haces?
~Tu:
8:33 pm
Escribiendo, o por lo menos intentándolo, últimamente no puedo hacerlo.
~Oye que mal amiga, deberías no se... ver una serie o algo.
~Talvez lo haga.
Digo finalmente para luego apagar el ordenador, ya no tengo nada que hacer en el, después de todo han sido días de intento en vano, apenas y he podido escribir unos dos párrafos desde entonces.
Cierro los ojos sintiendo la frustración embargarme aún más, miles de pensamientos comienzan a pasar por mi mente, pero decido no dejar que eso me desanime, tomo mi celular empezando a ver los estados de w******p.
La gente si pone estados, yo apenas pongo uno o dos, una vez por semana, pero noo, hay gente que publica hasta cuando va al baño.
¿Que necesidad de publicar todo lo que te pasa?
Bueno, cada quien en lo suyo supongo.
Paso cada uno de los estados, riendo ocasionalmente por los memes que ponen, mis contactos están locos.
Paso el estado de Willow rápidamente pero entonces una foto llama mi atención, es una foto de un grupo de estudiantes, puedo reconocer con facilidad a Willow pero no a todos los demás, supongo que son sus compañeros de clases, ella vive en la misma ciudad que yo, también tenemos la misma edad, solo que donde ella estudia tienen un año extra de instituto, por el contrario en donde yo estudie mi curso ya terminó las clases hace un año.
Me fijo bien en la foto y una persona llama mi atención, le doy zoom para verlo mejor, se trata de un chico, moreno, tiene los ojos cafés y una linda sonrisa, es el que está tomando la foto.
Río curiosa tomando un capture de pantalla y se lo envío a Willow.
~Tu:
8:56 pm
Oye, ¿Quien es el?
Muevo mis dedos con inquietud a la espera de una respuesta por su parte, mientras miro los demás estados.
~Willow
8:59 pm
(Mensaje de voz):
El es... un amigo, ha estado conmigo desde hace años, se llama Axel, pero nooo, no creas que es algo mío... solo es un amigo jaja, ¿Por qué? ¿Te parece simpático?
Sonrio negando con la cabeza y pienso en que responderle.
~Tu:
9: 05 p.m.
Si, debes presentarmelo.
Envío la respuesta mientras sigo mirando estados, la suya llega rápido.
~Willow:
9:06 pm
¡Claro! Me dices y un día salimos y te lo presento.
~Tu:
9:07 pm
O me pasas su número, creo que sería mejor.
Digo al final, creo que si no hablo con el antes me pondría nerviosa y huiría, suelo ser muy tímida con las personas que no conozco, así que para no pasar vergüenzas, lo mejor es que sea así.
~Willow:
9:20 pm
Le preguntaré y te avisaré ¿Vale?
~Tu:
9:22pm
Claro, me avisas. Buenas noches amiga.
Termino despidiendome de ella, últimamente me siento verdaderamente cansada, como si no importa si me muevo mucho o poco, el cansancio y los dolores de cabeza siguen allí. Talvez deba ir al médico.
Me acuesto cerrando los ojos y luego de mucho pensar durante unos minutos, logro quedarme profundamente dormida.
(...)
3 de abril.
Como mi último bocado de comida sin ganas y me dirijo al cuarto de mi madre donde esta viendo televisión, examino la habitación con cuidado y finalmente suspiro nerviosa.
—Mama. —llamo, sus ojos se desvían hacia mi al instante —¿Puedo quedarme en casa de mis amigas mañana?
Su rostro se muetra inexpresivo al responder.
—No, sabes que no me gustan esas chicas.
Suspiro asintiendo, dado que es inútil hacerla cambiar de opinión. Llego a mi habitación cansada, cierro la puerta detrás de mi dejando salir las lágrimas acumuladas por toda la situación, hace mucho que no salgo de casa, que no me reúno con amigas, que no como un helado o hablo con alguien hasta el amanecer.
Hace tiempo que solo estoy respirando, que mi vida se resume a ello, respirar y fingir sonrisas que en algún momento se convierten en llanto.
Porque cuando finges que todo está bien, te rompes por dentro, tu sonrisa va decayendo, hasta que empiezan a susurrar a tu alrededor ¿Que pasó con aquella niña que conocí?
Pues esa niña está escondida, se fue, por tantos golpes que recibió de la vida.
Muchas veces somos así, intentamos tapar nuestras heridas en vez de dejarlas sanar, dejar que les pegue el sol un poco, que la brisa la mueva y comience a cicatrizar.
Escucho el timbre de mi teléfono el cual hace que abra los ojos, limpio mis lagrimas para ver bien mis mensajes y noto que es Willow.
Esa loca...
~Willow:
7:00 pm
(Contacto: Axel)
Allí está su número, me dijo que te lo pasara.
Sonrío levemente y le respondo con unos emojis antes de entrar en el contacto, le doy a la opción "enviar mensaje" y esta me lleva directamente a su chat.
Guardo el número como "Axel <3"
Y escribo:
Tu:
7:05 pm
Hola, soy la amiga de Willow.
Espero que le llegue el mensaje pero este no llega, así que dejo el teléfono a un lado luego de unos minutos, me quedo observando el techo, apago la luz de mi habitación acostándome para dormir, sin embargo mis pensamientos no me dejan hacerlo.
Pasan muchos minutos hasta que puedo quedarme dormida.
(...)
Despierto de repente, sin motivo alguno, por lo general me pasa siempre, simplemente despierto a la expectativa de algo, luego vuelvo a dormir, sin embargo a diferencia de otros días, recuerdo que le escribí a Axel, tanteo con mi mano hasta tomar mi teléfono, lo enciendo incandilandome al instante y alzo las cejas medio dormida al ver que si me respondió.
Axel:
10:30 pm
Hola, soy Axel, tu eres... ¿Beverly verdad? Mucho gusto conocerte.
Tu:
10:31
Si, esa misma. Y... ¿Como estas?
Y así, empezó una agradable conversación que no duró mucho más de las dos de la mañana.
Y no, no mucho más de una noche duraría.