Beverly Davis
16 de abril
Dicen que acostumbrarse a una persona suele ser una de las cosas más fáciles de hacer, porque los humanos somos dependientes, la mayoría de veces buscamos algo a lo que aferrarnos, aunque hay excepciones, algunas persona buscan la independencia, sin embargo todos caemos en el circulo vicioso de asociarnos a alguien de forma emocional, comprometiendo nuestra capacidad de juicio justo.
Es por ello que en mi día a día evito añadir a mas personas a mi círculo cercano, creo que fue una de las cosas que más hacía en el pasado y por ello me fui cerrando al punto de que prefiero el mismo grupo de amigos de siempre, esos que me entienden sin tener que preguntar nada.
Enciendo la lámpara a mi lado dejando lo que estoy haciendo, mis ojos buscan mi teléfono por la habitación hasta que recuerdo que lo dejé en la cocina. Me levanto con rapidez dado que ese hecho es igual a peligro para mi pobre teléfono.
¡Ya lo veo en el suelo!
Me sujeto de la pared al sentir un leve mareo azotarme y cierro los ojos, no debo hacer eso, se supone que debo estar de reposo y no exaltandome así, aunque ya estoy solo un poco mejor no puedo abusar de mis energías.
Unos segundos después continúo el camino cuando me siento mejor, llego a la cocina rápido y enfoco mi teléfono en el estante.
Lo tomo aliviada y regreso a mi habitación revisando los mensajes, algunos de los grupos de lectura, uno de Sofía y otro de...
Axel:
7:08 pm
Oye, una pregunta.
Tu:
7:15 pm
Dime.
Me siento en la cama recogiendo las cosas que dejé sobre ella y escucho el sonido que notifica un mensaje.
Axel:
7:18 pm
¿Te gustan los tatuajes?
Alzo las cejas curiosa y respondo al instante.
Tu:
7:18 pm
Si, me encantan, solo que nunca me dejarían hacerme uno. ¿Y a ti?
Axel:
7:20 pm
A mi también me gustan, me voy a hacer varios.
Se hará un tatuaje... interesante.
Tu:
7:22 pm
¿De qué te lo harás?
Espero su respuesta pacientemente y escucho que abren la puerta de mi habitación acabando con mi concentración.
—Beverly, debes ir a comprar.
Hago una mueca disimulada y dejo el celular a un lado.
—¿A esta hora? —interrogo dado que ya es tarde para salir sola, más con el peligro que hay últimamente.
—Aún está abierto —declara saliendo.
Ruedo los ojos levantandome con pereza y procedo a cambiarme, me pongo un pantalón azul y me dejo puesta la misma camisa, tomo mi celular y salgo de mi habitación para luego buscar la tarjeta para ir a comprar.
Minutos después me encuentro en camino a la tienda, enojada por tener que salir a esta hora cuando claramente pude haber ido temprano cuando no había ningún tipo de peligro.
Saco mi celular para revisar que no me hayan llegado mensajes, alzo las cejas interesada al ver que Axel ha enviado una foto.
Axel:
7:35 pm
(Foto) ?
Estos, los siete pecados capitales.
Pero no juntos, si no en diferentes partes del cuerpo.
Tu:
7:37 pm
Están interesantes. ¿Cuando te los harás?
Bloqueo el teléfono al llegar a la tienda y pido todo lo que me mandaron, minutos después ya he comprado todo y regreso con calma para no sentir ningún tipo de malestar, no me quiero desmayar por ahí.
Y quien me diga dramática debería fijarse en lo que dice.
Toda mi vida me han llamado dramática, porque siempre he dado a conocer mis emociones y molestias, sin embargo en vez de valorar mi comunicación siempre minimizan mis problemas llevándome a cerrarme y no querer nunca contar lo que me pasa.
Nice.
Al llegar a casa dejo la compra en la mesa y regreso a mi habitación con la seriedad plasmada en mis facciones, cierro la puerta detrás de mi al tiempo que saco mi teléfono otra vez.
Axel
7:40 pm
Pronto, estoy esperando el dinero para hacermelo, pero nadie sabe de esto, ni siquiera que tatuaje me haré.
¿Insinúa que solo yo sé el interesante secreto? Esto es nuevo compañeros.
Tu:
8:02 pm
No diré nada entonces.
Termino para luego sonreír.
Estas conversaciones me parecen cada vez más divertidas.
(...)
Pico con agilidad las papas para freirlas, busco con la mirada a mi madre o abuela en la cocina pero no veo a ninguna, el momento perfecto.
Dejo las papas a un lado rápidamente y me dirijo a la nevera, saco dos cubos pequeños de hielo y los pongo en un vaso que me llevo hasta donde estoy picando las papas. Continúo mi tarea pero esta vez comiendo un poco de hielo para calmarme, amo comer hielo, es como mantenerme ocupada.
Termino de picar y veo como mi abuela vuelve, dejo a un lado el vaso con hielo para que no lo note mientras la ayudo a cocinar, no se ha dado cuenta, ni tampoco mi madre, lo cual me alivia en cierta parte, ellas me regañan constantemente cuando como hielo, porque dicen que no me ayuda con mi condición, sin embargo es algo que no puedo evitar, si no lo hago me siento inquieta, incluso a veces no puedo respirar.
Durante años ese ha sido mi gran problema, la ansiedad me ha llevado a comer hielo de a montones sin importar cuánto eso llegue a afectarme, muchas veces he intentado dejarlo pero sin querer vuelvo a caer en el mismo circulo vicioso, como un diabético con el azúcar, sabe que no debe comerla pero eso no quita su ansiedad por hacerlo.
—Beverly, ya está lista la comida, siéntate.
Escucho a mi abuela llamarme. Asiento desanimada dado que detesto comer, todo lo que como lo hago porque debo hacerlo y no porque quiera, la mayoría de los días solo quiero acostarme y no saber nada de nadie en días.
Es horrible.
—Es demasiado. —declaro rechazando una porción de pan extra.
—Debes comer más, si no, no mejorarás.
Asiento exasperada y comienza la tortura de todos los días, tratar de terminar mi plato de comida.
Y eso que es en la hora del almuerzo, aún falta la cena.
Suspiro comiendo con lentitud, tratando de ignorar el nudo que se forma en mi garganta, ya no quiero más... ya no puedo comer más.
—Estas comiendo sin ganas Beverly —escucho a mi tío, hago una mueca asintiendo.
Mentira no es.
—¿Quieres morir? Porque eso es lo que buscas dejando de comer, así no tengas hambre debes hacerlo, por tu bien.
Repite y yo no soy capaz de articular una sola palabra. Asiento sin más observando como sale de la cocina, soy la única que queda comiendo, ya todos terminaron.
Observo a mi alrededor y mis ojos se llenan de lágrimas, mis manos tiemblan por la debilidad y me obligo a terminar casi toda la comida.
—Si no quieres más no tienes que obligarte Beverly. —dice mi abuela al verme luchar contra mi apetito.
Asiento dejando la comida a medias y salgo de la cocina a paso rápido.
Al entrar en mi habitación pasó las manos por mi rostro calmandome.
Necesito escribir, tan siquiera un poco, necesito desahogarme.
Tomo el ordenador con las manos temblorosas y abro un documento, mis ojos se mueven por el, examinando mis anteriores escritos y no se me ocurre nada, cierro los ojos sintiéndome sumamente impotente y enojada conmigo misma por sentirme así, por no poder estabilizarme, por dejar que todo me moleste o afecte.
Cierro el ordenador otra vez y salgo de la habitación para distraerme, al llegar a la habitación de mi madre noto que están mirando una serie, me siento con ella y con mi hermano en la cama a verla también y así logro distraerme pasando el resto de la tarde con ellos.
Me hacía falta, creo que dejar de socializar me estaba haciendo daño.
Y es únicamente mi culpa.
Axel:
4:36 pm
¿Que haces? Yo acabo de llegar a mi casa, estoy cansado.
Tu:
4:36 pm
Viendo una serie con mi mamá. Si estás cansado duerme.
¿Responder en el mismo minuto que envía el mensaje? Si señoras y señores, eso es un don que tengo, ¿Como lo haces? Fácil, siempre tengo el teléfono a la mano, cuando yo no respondo los mensajes rápido es porque de verdad algo pasa conmigo.
Axel:
4:40 pm
La señal es pésima aquí en mi casa, voy a bañarme y talvez duerma un rato. ¿Que serie vez?
Sonrío sabiendolo, dado que vive quejándose de la señal.
Tu:
4:41 pm
Flash, está buenísima.
Descansa.
Dejo el teléfono a un lado dando por finalizada la conversación y miro la fecha.
17 de abril.
Tengo muchos días sin ver a mis amigas, así que debo hacer un último intento.
—¿Mama?
—¿Umm? —responde sin dejar de mirar el televisor.
—¿Puedo ir mañana a la casa de mis amigas? —pregunto rogando que haya una respuesta afirmativa.
—Mañana no. Si quieres vas
pasado mañana —declara sin más.
No digo nada para evitar problemas y espero de verdad poder ir, necesito hablar con ellas urgente.