Lola Cuando pensaba que me había dejado plantada, y envuelta en una mezcla de sensaciones entre enojo y tristeza por haber sido tan tonta de confiar en él, llegaba para sorprenderme una vez más. La bocina en la puerta de mi casa sonando una y otra vez, me dio aviso de que Ian había llegado. 3 horas más tarde, y después de no se cuantas llamadas y mensajes sin respuesta se digno a aparecer. Aún estaba vestida, llevaba puesto un vestido n***o que se ajustaba perfectamente a mi cuerpo, unos tacones bajitos y el cabello suelto. No se por que no me había sacado la ropa, pero es que creo que en el fondo tenia la ilusión de que aún viniera, y así fue. Salí hecha una furia, exigía que me diera un buen motivo para haberme dado ese plantón. Cuando lo tuve enfrente, quise esconder detrás de mí

