Lola El último tiempo en la empresa ha sido bastante difícil con el señor Adler haciéndome la vida imposible en todos los aspectos. Las facturas que recibía para firmar eran impecables, ni un peso de más que fuera ajeno a las exportaciones, y eso me llevo a pensar que realmente era él quien estaba detrás de esos "gastos desmedidos" de los últimos meses. Aunque también dudaba que se hubiera dado por vencido tan fácil y eso me tenia un poco intranquila. Siempre estaba buscando mi error, mucho mas con el tema de mi impuntualidad, que era algo en lo que debía ponerme a mejorar si o si. Menos mal que Eric siempre estaba salvándome el culo, justificando mis retrasos, pero sabia que en algún punto Eduardo tenia razón y tarde o temprano iba a traerme otros problemas. Ana ya estaba recuperada,

