CAPÍTULO DIECISIETE A Peter, una ducha siempre le sentaba bien después de correr. El vestuario de chicos del instituto estaba despejado los lunes por la noche. La práctica de campo traviesa era temprano en la mañana. Era más fácil ducharse aquí que irse a casa, especialmente porque todavía tenía más trabajo por hacer. «Trabajo. Genial, wiii». Se había pasado tres semanas haciendo cambios en una propuesta de presupuesto, tratando de ahorrarle dinero a la escuela, y aun dándole a sus estudiantes una oportunidad, pero todo lo que tenía para demostrarlo eran recortes. Estaba de mal humor, e ir a correr generalmente ayudaba. Liberaba endorfinas, aumentaba el crecimiento neuronal y aumentaba el ácido fenilacético. Pero la bioquímica le estaba fallando esta noche, y sabía por qué. Había pasa

