decir a Oliver que lo dejaran para después, sin embargo, no pidia pensar en lo mismo una y otra vez preguntándose ¿Estaba bien si lo hacía? La idea surgió sin precedencia y no se iba, por más que trataba se quedaba ahí como recordatorio de lo que tenía pendiente, así que secó bien su cuerpo y se vistió con unos shorts cortos y una de sus blusas de seda, era una de sus pijamas favoritas para el calor de esa época de año, además de ser una de sus mejores prendas. Miró su cama por unos segundos eternos, mordió su labio aún indecisa, pero al fina no lo siguió pensando más, se pusó una bata y salió de su habitación directo a la de Oliver y en su mente sólo había una frase, que pase lo que tenga que pasar. Cuando Laura llegó hasta la puerta de Oliver, se detuvo de repente, la duda surgió de nue

