Kent abrió los ojos, se enderezó sin saber dónde estaba, un segundo después lo recordó todo, estaba en Marvilia, se levantó abandonando la cama, salió por el pasillo y al final observó unas escaleras. Las descendió llegando a un salón grande, pero al seguir caminando la encontró al fondo. Con un hermoso vestido blanco de mangas largas que le recordaba a uno nupcial, su cabello largo y lacio. Estaba de pie, bien erguida y con la mirada fija. Se acercó a ella con lentitud, como si tuviera miedo que de pronto se fuera a ir corriendo, la observó con atención. Aquel lugar estaba oscuro, solo entraba la luz del sol por una pequeña ventana en la pared. Era un rayo de luz lo que iluminaba a Clara, haciendo notar los destellos de su oscuro cabello al reflejar el sol. Se veía tan hermosa, Kent n

