BELLA POV Al día siguiente, me despierto por el gran dolor de cabeza que tengo. No sé qué es lo que pasó en la fiesta de playa, solo recuerdo cuando estuve bailando con Augusto. Pero lo que más me sorprende es sentir un enorme brazo rodeándome la cintura. Veo a mi lado y me doy cuenta de que es Caleb. Está dormido y seguro él me trajo, ¿pero entonces estos dos se pelearían? Intento moverme o, mejor dicho, escapar de sus brazos. —Vamos, aún es temprano, podemos seguir durmiendo más —Caleb se acurrucó en mi cuello. Ni siquiera le importó mi opinión. —Nada de eso —lo sacudo—, ya es muy tarde —le reprocho—. Además, no tengo idea de cómo es que he venido a dar acá contigo. Caleb se enderezó. —¿Así es como me pagan por mis buenos servicios? —Fruncí el ceño. Miré a mi alrededor y vi que ha

