- ¡Esa no soy yo! ¡Mi apariencia ha cambiado! - Sollocé y no pude resistirme a llorar. - Ahora definitivamente es el final ... ¡¡¡Cómo pude ser tan ingenua, decidiendo que él me reconocerá de cualquier forma !!! - ¿Te ha cambiado la transición? - Carmina suavemente me quitó el espejo y se sentó a mi lado: - No llores ... La apariencia no es lo principal ... Te amaba por lo que hay dentro de ti, y ahí te quedaste igual. - ¿Crees que tendré la oportunidad de mostrarle lo que llevo dentro? - Pregunté entre lágrimas. - Ni siquiera estoy segura de poder acercarme lo suficiente a él para que pueda verme. - No pierdas la fe y la confianza en ti misma, - dijo Carmina con voz firme. - Viniste aquí, lo que significa que debes ir hasta el final. No te rindas, tal vez estés aquí para cambiar este m

