14. Pretendes estafarme. Ahora me pongo nerviosa. No me lo vi venir. Tengo que sonreír. —¿A dónde me llevarás? Voy a mi casa, ¿sabes? mi familia me espera —me fuerzo a dibujar una sonrisa en la cara para que no piense que dudo de él. —No mientas Bell. Nadie te espera en casa. Y veo que no me recuerdas. Sube ya. Abro la puerta trasera y subo. En realidad no sé por qué lo hice. ¿Qué pasa conmigo? El tipo es algo serio, y no parece que tuviera empatía hacia los demás seres humanos. Hace que tiemble con solo mirarlo. Tengo que zafarme de esta, sé que puedo hacerlo. Mantengo la sonrisa falsa en mis labios. Duelen los cachetes pero qué más da. —Bien, dije que haría lo que me pidieras pero debes entenderme que esto me hace sentir… que estoy siendo secuestrada… no, no te ofendas por favor sol

