1. Emmaline

1598 Words
Sentada frente a mi computadora que dista de ser moderna tecnología busco una forma de entrar a University Sunset. Empezará un nuevo curso dentro de un mes, algo que me facilitará la entrada. De lo contrario con el curso a mitad me sería imposible entrar sin el apoyo de alguien, alguien con quién no cuento. Jade me comentó al terminar el semestre anterior que para este nuevo semestre llevarían a cabo exámenes de admisión, dónde personas de bajos recursos podrían presentarse y optar por una beca. Ella me insistió en repetidas ocasiones que asistiera, que tendríamos la oportunidad de ir a la misma clase, además de que sería muy beneficioso para mi futuro asistir a esa universidad. Todas las veces que insistió me negué. La verdad estoy bien trabajando con mis padres en el negocio familiar. Una pequeña panadería en la parte delantera de nuestra casa, que aunque para muchos sea muy poco a nosotros nos ha dado la comida. He encontrado las jodidas pruebas. Pondré todo mi empeño en responderla correctamente, es el único camino que tengo para asistir a esa universidad. Es un cuestionario de cuarenta preguntas. Las leo ágilmente mientras mi mente ya va indicándome las respuestas. La verdad yo no continué estudiando pues no pretendía que mis padres se esforzarán muchísimo para pagar esos caros estudios, prefería ayudarlos a ellos trabajando yo también. Sin embargo, estudiar siempre se me ha dado fácil y según compañeros y profesores antiguos era inteligente. Pasan los minutos y yo me mantengo contestando las preguntas. Solo una se tornó algo trabajosa pero finalmente después de pensar como posesa elaboré la respuesta. Doy enviar el documento y hago algunas vueltas sobre la silla giratoria esperando respuesta. Lo siento, se ha completado las capacidades disponibles de admisión. De igual manera es de mi agrado comentarle que sus respuestas serán analizadas y en caso de que haya alguna situación con otra becaria usted tomaría su sitio. Mierda. No tengo nada. Si no entro a esa maldita universidad no podré descubrir al culpable. No me quedaré de brazos cruzados. Debo comenzar con algo. Pienso y pienso, hasta que tengo claro mi primer objetivo: Jacob Myller. Jacob era el novio de mi mejor amiga, a quien por cierto no vi bajo esa lluvia llorando su muerte. Nos encontramos varias veces, pero no pasaba más de una hora. La verdad era uno de estos hijos de papá que por tener privilegios se creen dueños del mundo y quién lo habita. Busco toda la información que sea posible sobre él. Al pertenecer a la élite de la sociedad es fácil encontrar información de él en las redes. Es integrante de un pequeño grupo de tres personas incluyéndolo. Al grupo le llaman "La Élite J" y lo lidera el mismo Jacob. Sus otros integrantes son Jasper Holmes y Jordan Kim. Son tres riquillos prepotentes que en las escasos encuentros que tuve con ellos no hacían más que alardear de sus riquezas, perdón, de las riquezas de sus papás, porque ellos no sudan ni un peso de lo que disfrutan. Según las fuentes procedentes de los artículos que reviso se entiende a "La Élite J" como el grupo de chicos que domina la jodida universidad. Ellos hacen y dehacen su voluntad. Algunos chicos no aguantan la presión de ellos y abandonan la escuela. Eso sí, si tienes problema con uno de ellos mejor será que huyas. Cuánta porquería tendré que tratar, pero no me importa, me han quitado a mi mejor amiga, a mi hermana y la pagarán, así me toque mover cielo y tierra por ello. Reviso su perfil de i********:, acaba de postear un foto en un club, el club en que más de una vez fui con J cuando se reuniría con sus amigos ricos. Al acordarme de J, pensar que ahora estuviésemos arreglándonos para salir me produce un dolor enorme. Las lágrimas amenazan con salir nuevamente. Me libero de ellas, esperando así ser lo suficientemente fuerte para dar los pasos que requiero. Estaré en un lugar que solía ir con ella, pero está vez no estará. Es más difícil de lo que pensé, pero debo hacerlo. Me dirijo hacia mi armario. Realmente no hay mucho para elegir. Muevo los percheros de un lado a otro esperando encontrar algo adecuado. Al final, del último perchero colgaba un vestido plateado que Jade me había regalado la última vez que la acompañé de compras. Lo saco con sumo cuidado obteniendo de él otro motivo más para llorar y sumergirme en el dolor. Recojo mi pelo en una coleta y enjuago mi cara con abundante agua cuando las lágrimas y sollozos han cesado. Alcanzo la toalla para secarme el rostro. Mis ojos se encuentran fijos en el espejo. Miro mi propio reflejo como si él me indicara los pasos que debo dar y le atribuyeran la fortaleza que necesito. Pido un taxi antes de empezar a arreglarme. Me maquillo con los cosméticos que Jade misma ha dejado en mi mesita para las veces que nos arreglábamos para salir desde aquí. Alcanzo el vestido gris, de sedosa tela, desajustado al cuerpo, con una gran apertura en el muslo y la espalda completamente al descubierto. Tomo unas sandalias de tacón blancas y me las coloco. Paso el cepillo por mi cabello rubio y lo dejo suelto. —Hija, ¿a dónde irás? —inquiere mi madre cuando salgo de mi habitación. —Mamá no me pasará nada, tranquila —digo para luego besar su frente. —Mira lo que le sucedió a Jade, hija, toma conciencia —expone siguiendo mis pasos. —Mamá no me sucederá lo mismo. Por favor, no tengas miedo. Solo quiero investigar que pasó esa noche con Jade. —Hija... No la dejo terminar de hablar cuando salgo por la puerta principal y camino hasta el taxi que había pedido antes. Al llegar a la entrada del club, el lugar estaba repleto. Me cuelo por el medio de las personas hasta llegar al portero. Jade entraba sin problemas y todas las veces que venía con ella a mí también me pasaban. Escuchaba como los demás protestaban al pasarles, pero hago caso omiso. —Buenas noches —llamo la atención de uno de los porteros. El hombre me observa detenidamente hasta que parece caer en la cuenta de algo. —Line ¿no?, amiga de Jade —comenta este—. He escuchado las noticias. Lo lamento. Jade me decía Line y así le hizo saber al portero que debería dejarme pasar sin problemas cuando ella no estuviese. Asiento con la tristeza que no soy capaz de ocultar. El hombre me señala la entrada y paso ágilmente. No puedo terminar derramando lágrimas en pleno club, no cuando me tendré que enfrentar a otras personas. Dentro del club las personas brincaban y bailaban al compás de la música que retumbaba a todo volúmen. Me dirijo a la barra sabiendo que desde el VIP donde siempre estaban los riquillos se ve perfectamente hasta aquí. Pido un trago al bartender. También lo conozco, al fin de cuentas vine poco pero Jade se movía por este sitio como su casa y eso me daba a mi vista dentro del lugar. —No pensé verte nuevamente, después de lo sucedido —expresa el bartender. —Jade no quisiera verme llorar sobre una cama —expongo—. Quiero recordarla en todos los momentos buenos que tuvimos. El tío me extiende la bebida mientras asiente. Le doy un gran sorbo y espero pacientemente a qué el objetivo de mi llegada a este sitio aparezca. Aunque creo que estoy actuando en vano, él no debería venir al club cuando hace solo un día su chica ha sido encontrada muerta. Yo tampoco debería estar aquí, pero si no he podido entrar a esa escuela de alguna manera tengo que buscar al culpable de mi amiga. —Emmaline —pronuncia una voz a mi espalda. Es él, Jacob. Me giro sobre la silla hasta encontrarme frente a frente a él. Su rostro no denota rastros de haber llorado. —Jacob —comento. —¿Qué haces aquí? —inquiere con notable molestia en su voz. —Recordando a mi amiga en los buenos momentos que tuvimos —manifiesto—. ¿Tú que haces aquí? Él sonríe con cierta ironía. —Recordando a mi novia en los buenos momentos que tuvimos —responde, utilizando la mayoría de mis palabras. —Que lindo de tu parte que intentes recordarla, pues llorarla dónde la lloramos las personas que de verdad la queríamos no te fue posible ¿verdad? -ataco. —Que no quisiera llorarla en ese horrible sitio, dónde no la vería reír nuevamente, no quiere decir que no me haya dolido su pérdida -expone. —¿Dolido su pérdida? —repito sus palabras con ironía—. Imagino que en tu VIP no derrochas ese dolor que presumes. Ese VIP siempre estuvo lleno de chicas. Jade se lo tomaba tranquilamente. Decía que así eran ellos y ella no podía cambiar sus formas de vivir. —Estas queriendo señalarme algo Emmaline, porque te recuerdo que también podría señalarte a tí —expone. —Exprésate. Qué podrías señalarme tú, si ni me conoces —expreso. —Eras la supuesta mejor amiga de Jade, cómo no voy a conocerte. Sin embargo tú no me conoces a mí, así que te sugiero llevar la fiesta en paz. —Supuesta mejor amiga de Jade no, mejor amiga —afirmo—. Y mientras tú no te metas conmigo, yo no lo haré contigo. Cada uno lleva su duelo como mejor le parezca.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD