Se despidieron de Velkran y la Manada con esperanza de algún día regresar. Daniele estuvo triste en la despedida, pero comprendía la necesidad de Kael de volver al mundo en el que se crió. Luego de dos meses, en los que se acomodaron, recibieron la visita de un abogado por parte de los Francois para una citación para Karl por el bebé de Fedra. Ahí se enteró Alaya lo que estaba ocurriendo y lo que Kael le había estado ocultando. _ No es mi hijo_ Kael dijo desde el marco de la puerta. Alaya estaba empacando si ropa. _ Alaya_ Él tomó sus manos_ no es mío ese bebé. _ ¿Entonces porqué me lo ocultaste? Kael suspiró_ porque no tiene nada que ver con nosotros, no es mío, si lo fuera me haría responsable, pero es imposible que sea mi hijo. Alaya miró a Kael_ ¿porque imposible? _ Me lo dij

