Pasaron menos días de los que Fatima supuso para volver a la casa. El reencuentro con Malek fue una de las mejores cosas que le había pasado aparte de lo de Bruno, la forma en que la abrazó su hijo y le dijo "mamá" con una mezcla de esperanza, sorpresa y amor mientras la aferraba fuerte le hicieron ver en él también, que a veces no se trataba de pronunciar un "te amo" que se fuera volando como las arenas del desierto. Que se podía transmitir el sentimiento de innumerables maneras. Así como la forma en que la recibieron Crystal, Connor, Mike, Linda, Katherine, Ahmed e incluso Karim la hicieron sentir amada, valorada. Ya nunca sería un trozo de carne dispuesto al arbitrio de un hombre. Un ser sin voz ni voto, abandonado a los designios del infortunio solo por el solo hecho de haber llegado

