Bruno no pudo evitar soltar un largo suspiro y Amal, extrañamente, se compadeció de él. — Mira...esto no fue planificado de manera calculada — dijo ella —...solo se dió así...y yo personalmente te agradezco todo lo que haces por ella: como la acompañas, la asistes...y también me alegra saber que la respetas...quizá...no sé, debes pensar — ella suspiró —. Solo ponte en su lugar...Los hombres siempre la han manipulado, ella no conoce el deseo o el placer...— trató de explicarle la mujer. — Ya me lo había figurado...pero acaso ¿tú me estás sugiriendo..??? — ¿Acaso ella estaba dándole carta blanca para conquistar a la muchacha??? — Oh nono — se apresuró a responder Amal...quizá demasiado rápido —...solo lo pongo en contexto para que puedas tener una mirada más cabal sobre este tema...— acla

