Habían llegado un par de cajas a la casa. En una había un teléfono que le había mandado Michael a ella, con otras cosas para Bruno que éste había solicitado. En la otra una compra que había hecho Bruno por sss, y cuando éste desarmó la caja ella estaba presente. Su hijo estaba entretenido en el piso con unas hojas y unos crayones. Lo último que se imaginó ella era que lo que sacaría de allí sería algo para su hijo. — Toma — le dijo y le dio una caja que había sacado del packaging de envío y era evidentemente un juego para niños. Ella la tomó con ambas manos, la miró y lo miró a él sin comprender del todo. — No entiendo ¿qué es esto? — dijo ella y observó la caja y la agitó. Hacía ruido. — Es un juego que me regaló mi padre cuando era niño...bueno, algo parecido — explicó él y evide

