Capítulo 07: Alianza (Parte 3).

1889 Words
Jayden. «Si, lo siento mamá, pero no quise entrar a clases y por eso me castigaron...», esas palabras no paraban de reproducirse una y otra vez en mi cabeza. ¿Por qué le mentí a mamá? Soy un idiota. Me sentía bastante mal por haberle mentido a mi madre, ya que ella era una persona de bastante confianza para mi. Mamá sabía mucho sobre mi, incluso aceptó de buena manera cuando le conté que era gay. Pero, yo no tenía el valor de decirle, como en las otras veces: «mamá en la escuela me golpean brutalmente.» No. No podía decirle a mi madre que la verdadera razón por la que me gusta cambiarme de instituto es porque siempre hay chicos que me quieren como un miserable costal de boxeo. No quería preocuparla, y por eso vivía mintiéndole como ahora. ¿Pero cómo sabría yo que en ese colegio católico habrían matones que se antojarían de mi? Era inquietante la verdad, era como si mi cara dijera automáticamente: golpeame, soy muy golpeable. ¿Tan idiota me suelo ver? «Pero, mira el lado bueno, alguien te ayudó está vez.», me recordó mi subconsciente, y pensé en aquel chico extraño que me salvó esta mañana. ¿Cómo pudo enfrentarse a esos bravucones por mi? ¿Por qué lo hizo? «Y ni siquiera le diste las gracias, malagradecido.», volvió a hablar la voz de mi cabeza, y mi cara se llenó de un completo rubor, y aunque estuviese caminando en la plaza a la que solía ir y que estaba frente a los edificios de donde vivía, no me importó soltar un fuerte grito de vergüenza frente a muchas personas. ¡No le había dado las gracias a ese chico! ¡Soy un completo malagradecido! Todas las personas, que aún habitaban a tan altas horas de la noche en el parque me vieron como si fuese una cosa rara, y eso me hizo ruborizar aún más de vergüenza y caminar rápido por la zona. Por eso, bajé la mirada tímidamente hacia el pavimento, pensando: tragame tierra. Y continué caminando inseguramente por la plaza, sin hacer contacto visual con las personas que se reían de mi por ser tan tonto. Crucé hacia otra de las solitarias partes del gran parque, continuando haciendo lo que tanto hacía: buscando a mi gato. Había salido del edificio para hacer eso, ya que él nunca volvía porque estaba acostumbrado a que fuera a por él. Por suerte, desde siempre supe que el sr. Bigotes se la pasaba por este parque. Quizás, buscando a alguna gata con la que tener bonitos y chiquitos gatitos bebés. Seguro el sr. Bigotes tenía muchos hijos por ahí, pero esta vez, quería tenerlo en casa para darle de comer y para darle mucho amor como siempre. Por eso lo tenía que venir a buscar, aunque a mamá no le gustara. Sin embargo, ya llevaba mucho rato caminando por el parque y no veía rastros de él. Había visto a un gato por un árbol, pero luego vi bien y era un búho. ¡Qué idiota soy, y lo peor es que estuve a punto de subirme al árbol por él! Continué caminando por la zona, mientras que mi subconsciente repetía una y otra vez que era un idiota. Por eso decidí en un punto escuchar música en mi mp3, para no seguir oyendo como yo mismo me decía cosas feas en mi cabeza. Pero, cuando estuve a punto de ponerme los audífonos y escuchar algo de Ariana Grande, noté que algo se movía entre unos arbustos. «¡Sr. Bigotes!», pensé al instante y con una gran sonrisa corrí torpemente hacia ese arbusto. Sabía y reconocía la manera de moverse de mi gato. Él no era para nada discreto, y por eso supe que era él. Entonces, cuando estuve frente al verde arbusto lo abrí en dos con mis manos; para mirar hacia el otro lado, con la sonrisa de haber encontrado a mi gatito. Pero en lugar del sr. Bigotes, me quedé paralizado cuando me encontré con ese rubio de último año. Caleb Raeken estaba recostado sobre la grama, y cuando me vio abriendo el arbusto que yacía detrás de él, clavó esos fríos ojos sobre mi y el corazón me dio un repentino vuelco. «Corre.», me susurró la voz en mi cabeza, pero no pude tan siquiera reaccionar para cuando ese enorme chico se sentó sobre la grama con una mirada tan inquietante que me heló. Noté que tenía lágrimas en los ojos, y que estaba apretando los puños con una intensa ira. - Vaya, vaya pero mira a quién tenemos por aquí- Lo escuché decirme con esa gruesa y fría voz-. Estoy tan feliz de que hayas aparecido, ya que podré descargarme sobre ti por todo lo que pasó en mi casa por toda tu maldita culpa, Zuricata de mierda. - ¿De que ha...?- No pude terminar con mis palabras, y con un miedo que se esparció por todo mi cuerpo, retrocedí de golpe con el corazón acelerado-. El arbusto volvió a cerrarse, y mis piernas me gritaron que corriera. Pero me quedé paralizado con un temblor sobre mis pies, mirando cómo ese enorme rubio salía de entre lo verde, y me miraba con una cara aterradora. - Yo... yo no te hice nada- Le respondí con la voz en un hilo, y él escupió sobre el suelo con arrogancia-. - ¿Qué no?- Dijo riéndose, y señaló repentinamente hacia su ojo, y entonces me di cuenta en ese momento que él tenía un gran moretón ahí-. Mira lo que me hiciste por haberme metido en problemas con mis padres. El temblor en mis piernas aumentó, y lo miré con pánico en mis ojos. Pensando una cosa: sus padres le hicieron eso. - Pero, yo... por...- Intenté hablar, pero él me interrumpió bruscamente-. - ¡Cierra esa chillosa boca!- Me gritó-. ¡Fue tu culpa por haberte sentado sobre mis cosas! ¡Me suspendieron el examen, y ese maldito idiota me lanzó basura encima por ti! ¡Todo es tu maldita culpa, Zuricata! Intenté decirle que yo no tenía la culpa de nada, pero él me gritó y no supe qué más decirle. Hasta que ahogué un grito cuando de pronto se abalanzó sobre mi como un animal, y me tiró sobre el suelo para golpearme una y otra vez en la cara. Cody. Martes, 13 de Marzo de 2018. Iba en el auto en otro día más que iba rumbo a ese convento de monjas al que llamaba: escuela. La noche anterior había sido bastante incómoda y difícil con respecto a Norman. Mis padres realmente habían discutido tan fuerte, que ya poco se hablaban y eso hizo sentir mal a Norman. Cuando mis padres llegaron no dijeron absolutamente nada. Mamá se quedó hablando con Norman en la sala de estar, y papá subió a mi habitación a pedirme disculpas por todo, y luego fue a dormir. También me dormí, y al otro día bajé a comer con todos. Nadie dijo nada. Fue incomodo. La única persona que hablaba con emoción era Norman, él era como un brillo en todo este asunto. Por eso, terminó siendo él quien me llevó al instituto en el auto de papá, mientras que nuestros padres hablaban a solas sobre lo que había pasado anoche. De camino al instituto estuve hablando con Norman sobre muchos temas triviales, para que nos conociéramos. Todavía no podía aceptar que tenía un hermano mayor, pero no podía tratar mal a Norman. Él realmente no tenía la culpa de nada, y no era una mala persona. - ¿Qué te parece si hoy tenemos una noche de películas en tu cuarto cuando vengas?- Me preguntó, mirándome desde el espejo retrovisor, mientras que yo admiraba el exterior por la ventana-. - Eso suena súper- Le dije, asintiendo y ambos sonreímos-. Hablamos por otro corto rato más, le pregunté sobre lo que trabajaba y cuántos años tenía. Me dijo que sus trabajos eran muy variados y que había cumplido los veintidós hace poco. Entonces, cuando finalmente llegamos a ese aburrido convento, ambos nos bajamos cuando Norman aparcó enfrente para ir adentro. Yo tenía que ir a clases, y él iría a hablar con la directora sobre lo que pasó ayer. Eso, aún estaba en pie, y al final terminé contándole todo a Norman, quien prometió hablar con la anciana para solucionar todo a cambio de que no me volviera a meter en problemas. Asentí, y por eso Norman fue a hablar con la monja en su oficina cuando entramos por aquellas puertas metálicas y nos separamos. Tenía pensado en ir directo a mi clase, pero cuando iba caminando entre la multitud de estudiantes del pasillo, alguien me detuvo tomándome del brazo, y me giré con una mueca de fastidio, diciendo: - ¿Ahora en qué problema me metí? Pero, aunque creí que me encontraría con la cara de algún profesor. Me encontré con una morena chica desconocida; supe que era de la escuela por su uniforme, pero no la había visto antes. Aún así, creí que era alguien agradable cuando me dijo sonriente: - Tranquilo, soy tu aliada. Levanté una ceja sonriendo, y ladeé la cabeza. - Llegó a mis oídos que ayer desafiaste a Lisa Yukimura- Habló, mirándome con cierta admiración, y yo me eché a reír-. ¡Oye, no te rías! - ¿Y eso qué tiene de asombroso?- Le dije-. Ella es solo una asiática ridícula. La chica sonrió, y se ajustó sus dos trenzas con entusiasmo, agregando: - La desafiaste, siendo alguien nuevo, y eso es admirable. Nadie lo había hecho, y por eso me has animado a preguntarte algo... Levanté ambas cejas en confusión, y ella con mucha seguridad que sobresalía de su ser, propuso: - ¿Qué te parece formar un grupo, en el que la meta sea destruir toda esta estúpida perfección del Ave María? Eso incluye: acabar con la popularidad de esa asiática. Sin yo notarlo una sonrisa en mis labios se hizo evidente, y asentí con la cabeza, diciendo: - Me gusta lo que escucho. - ¡Perfecto!- Chilló-. Entonces, vayamos a la cafetería y preparemos todos los planes para la destrucción de esta iglesia. - ¡Perfecto!- Repetí, con el mismo entusiasmo que tenía la morena, añadiendo cuando lo recordé-: Pero antes debo ir a clases... Ella hizo un ademán con las manos, y contestó: - Descuida, el mundo no se dominará en un solo día- Se encogió de hombros-. Al menos eso decía Hitler. Me eché a reír, y ella también. Entonces, antes de que comenzara a caminar rumbo a mi aula, le pregunté: - ¿Y cómo te llamas? Ella levantó el pecho con esa seguridad, y respondió con una mirada atrevida: - Mi nombre es Malia... ------------------------------------------------------- ¡Hola gente linda de Internet! Espero y les esté gustando como va esto, y sí, los Gilbert tienen más secretos de los que parece. Me estoy esforzando mucho escribiendo esto de la mejor manera para ustedes, así que espero ver el entusiasmo y el apoyo de su parte. ¿Qué piensan del hermano de Cody? Y si, aunque algunos lo hayan notado y otros no, el personaje de Malia es el mismo que estaba con Kai Parker en el principio. Así que ustedes saquen sus teorías con eso.  Chaito.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD