Capítulo 01: El inicio de una guerra (Parte 1).

1035 Words
Cody. Lunes, 12 de marzo de 2018. Presente. Bien, tal vez no había pensado bien en lo que había hecho, pero ya no había vuelta atrás. Y me daba igual. De pronto, el rubio agresor y sus amigos voltearon a verme; casi que con espuma corriendo por sus bocas, como animales rabiosos, cuando les eché encima de todos esos desechos y manché sus perfectos uniformes. El pequeño niño de segundo me miró con un brillo en sus ojos llorosos; agradecido, y se apartó de sus abusadores arrastrándose por el suelo con miedo, para mirar la escena que yo había creado para salvarle el culo. Entonces, el que parecía ser el líder de esa manada de simios con uniformes; quien era el rubio, clavó sus distantes ojos sobre mi y por un momento pensé que me estaba asesinando con la mirada. - Mierda, sí que eres feo, eh- Solté con una sonrisita retadora en mis labios, cuando el rostro de ese rubio se frunció aún más de ira-. Sabes, deberías de pagar una cirugía para que te arreglen esa horrible cara de ogro, porque en serio lo necesitas, aborto de ogro. Por un momento algo dentro de mi, dijo: «¿Cody, qué estás haciendo?» Pero, no me importó y le dí cara a ese sujeto, como en los viejos tiempos cuando era un niño y defendía ... a Scott de los bravucones del colegio. Levanté el pecho y la barbilla, y miré a ese rubio ya sus secuaces sin miedo alguno, dispuesto a defenderme sí se me lanzaban encima como perras. - ¿Qué demonios te pasa, imbécil?- Habló el rubio de golpe, con un tono muy grueso de una ira evidente. Noté que estaba apretando los dientes, y que se había puesto en una posición defensiva-. ¿Quién coño eres, y qué acabas de hacer?- Me amenazó con ojos enormes-. - ¿Estás sordo?- Dije, sin mucha importancia, mirándolo en tono de burla-. Mira, acabo de llegar a este convento de monjas, y no me interesa tener una pelea de gatas contigo- Respondí, enseñando toda mi dentadura con arrogancia-, y para que lo sepas, ogro de pantano, mi nombre es Cody Gilbert. Sabía que lo estaba provocando, pero ya no me importaba. ¡No me importaba una mierda meterme en problemas en este jodido instituto! - ¡Bastardo!- Escupió casi que al hablar, y crispó sus manos en gruesos puños, para de pronto correr directo hacia mi como un jugador de fútbol Americano para abalanzarse sobre mi y aplastarme-. Su movida fue tan rápida y repentina, que apenas pude ver que había corrido con una furia evidente directo hacia mi, para patearme el culo. Sin embargo, en ese momento; como sí se tratase de una pelea de boxeo sobre un ring, la mismísima directora del instituto apareció repentinamente, gritando con una voz tan chillona, y refinada: - ¡¿Qué es todo esto?! Me quedé quieto, y con la sorpresa de esa aparición sorpresiva me volteé a ver a la esbelta y anciana monja que nos miraba a todos desde las puertas del patio con una mirada de desaprobación y completo desagrado. «¿Me salvé por la campana?», pensé, mirando cómo ese rubio agresor se había detenido de golpe, y que su rostro palideció cuando se dio cuenta que la directora estaba frente a nosotros. Sus dos secuaces desviaron la mirada de la monja, y la bajaron con timidez y vergüenza. Mientras, que el niño de segundo se ponía de pie con lágrimas en sus ojos; limpiándose el uniforme y mirando con sumisión a la directora. - Todo esto es una completa aberración para nuestro querido instituto Ave María, ¡es inaceptable!- Chilló la anciana de n***o, señalando con su dedo indice a todos nosotros con desagrado-. ¡Todos, y cada uno de ustedes irá a detención a leer la biblia! Sábado, 28 de Octubre de 2017. Pasado. Un fuerte sol como si fuese de verano, se posó sobre el cielo azul cuando amaneció. Los rayos del sol empezaron a iluminar toda la ciudad de Virginia; dándole un toque acogedor y calmado al lugar al que recién habíamos llegado después de tanto camino, y aunque, la mañana se veía soleada todavía no había dejado de llover desde que nos fuimos de Lawndale. Sin embargo, aunque todo en esta ciudad cubierta de edificios enormes y centros comerciales, se veía agradable, yo odiaba cada parte de ella. Pero, odiaba más a mis padres por haberme causado todo esto. No me había visto en un espejo, pero sabía que tenía el peor de los aspectos. No había dormido bien en todo el largo camino rumbo acá, y toda mi cara me dolía. Aún así, me preparé para lo que venía ahora. Suspiré para tratar de relajar mi ansiedad, y cuando entramos a la calle en dónde quedaría mi nuevo hogar, mis ánimos decayeron aún más, si eso todavía era posible. La calle era colorida, pero lo que me hizo odiarla, como a todo en Virginia fue cuando llegamos finalmente a nuestra casa. Mi nueva casa me dieron ganas de vomitar. Tenía una buena fachada, una terraza llamativa y se veía que tenía un gran patio trasero. No era demasiado grande, como nuestra mansión en el pueblo, y eso no estaba mal. Estaba a gusto con respecto a esa parte. Sin embargo, lo que me hizo odiarla al momento en que la vi. Fue que no tenía color, a diferencia del resto de las casas que tenían colores vivos. Nuestro hogar, tenía un color gris y deprimente. Un color que me hacía recordar a mi vida en el pueblo, y a todas las cosas malas que habían sucedido allí. Era como si de alguna manera esa casa me hiciera sentir peor. ------------------------------------------------------- ¡Hola gente linda de Internet! Iré actualizando diariamente hasta ahora, subiendole más partes de esta segunda entrega que vendrá con muchos misterios, amores y suspenso. Creo que llegará a ser mucho mejor que el primero libro, y el final tendrá un desenlace magnifico con respecto a todos los problemas de la vida de Cody. Y que no se resolvieron en la primera parte... ¡No dejes de seguir leyendo, que estará interesante! ¡Saludos!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD