IX Un día, cuando el muchachito Castle demostraba una vez más que no solo servía para ser rico, si no que además poseía talentos increíbles para los deportes, decidió que era hora de compartir un rato con sus amigos. Había que celebrar, además quería estar con Irina un rato, lejos del ambiente de la escuela. —Vamos a celebrar a mi casa —invitó Jasper emocionado a los chicos de su equipo y de su curso, luego de haber ganado a una escuela rival. Todos parecían algo contrariados, ir a la casa de él, no parecía ser lo correcto. —Ya escucharon, Castle invita, no lo vamos a despreciar —intervino Irina, casi amenazando a los muchachos. Pedido de esa manera, no hubo quien le dijera que no. Se entusiasmaron mucho, Jasper fue hasta uno de las cabinas de teléfono del pasillo para avisar a los sirv

