LXXX Sola, caminando a pasos cortos, a punto de confrontar lo que ya era inevitable, Victoria se abrió paso por la oficina principal de las industrias Castle, donde Carl ahora empezaba a trabajar. Había visto las noticias en la TV, ya el traspaso del cargo más importante estaba hecho, el primer gran paso de venganza, que aún no entendía muy bien cuál, estaba dado. Quiso hablar con Julian esa noche, no obstante su amante no le respondió, no porque no fuera su deseo, solo que después de beber con Miki y el ajetreado día, quedó fundido en la cama de su propio departamento. Viko imaginó muchas cosas, desde que seguía muy molesto por su decisión, hasta que luego de esa reunión había ido a rodar en algún bar y perdió la consciencia en brazos de otra mujer. —«Dios, Victoria, él ahora es tuyo,

