XXIX Sentado en su trono, mirando a ese medio día, Jasper no lograba concentrarse lo suficiente en el trabajo. Siempre sentado tras un escritorio, manejando infinidad de personas que deseaban cosas totalmente opuestas, recibiendo información de todas las demás oficinas, revisando costos, atendiendo reuniones. Un pensamiento horrible, pero cierto, cruzó su cabeza, sus momentos de dejar de ser el CEO y ser un hombre, eran cuando tomaba a Irina. Le dolía pensar que nada más quisiera de ella sexo. Después de todo, solo recordaba haber estado con ella. Esa vez que Hanna fue concebida, parecía haber despertado de un coma, no recordaba nada. Ahora podía estar con su chica, sin ser agresivo ni arrogante, hasta podían salir, le gustó que el efecto de ese contrato que le dio a Irina, haya tenido e

