Capitulo 2: el otro lado de la moneda
En este capítulo vamos a darle un pequeño giro a la moneda y ver cómo comienza toda esta historia pero más desde el punto de vista de nuestros personajes masculino.
Karla
Después de terminada la práctica todos nos dirigimos a buscar nuestras cosas para irnos y como siempre yo me dispuse a hacer lo mismo, pero antes de poder salir por la puerta sentí como fui detenida por una mano y luego escuche su sexy voz.
- Hey, ¿A dónde vas? - Me interrogó Dalthon y yo no supe que más hacer que voltear hacia él y quedarme mirándolo con una cara de sorpresa ya que no sabía porque me preguntaba eso.
- Y tú como... ¿Por qué me preguntas eso? - Puede decir unos segundos después de reaccionar a su pregunta.
- Una pregunta no se responde con otra princesa. - Menciono y se acercó a una distancia que hizo volver a mí todos los nervios que había tenido antes.
Lo mire y sentí como mi cara reflejaba una pequeña sonrisa, está vez no baje el rostro ya que no podía dejar de mirar sus labios, esos bellos labios que por primera vez no podía dejar de querer besar. Pero de pronto desperté de el sueño despierta que había tenido y me dije a mi misma Karla que te está pasando controlate y mejor habla ya, así que pues lo hice.
- Pues me voy a mi casa o que ¿Tú pretendes quedarte a dormir aquí o qué? - Con esto Dalthon dejo ver su hermosa sonrisa, saco su celular y me lo paso.
- Jajaja, toma. - Aunque era obvio que me pasaba su celular yo no lo tome de inmediato porque yo no entendía nada, me le quede mirando como tonta y al parecer el se dió cuenta de que no entendía nada así que me explico. - Toma mi celular y pon tu número en él, tenemos que estar comunicados para que me puedas poner al día con los pasos.
Y ahí fue donde encendí, ay pero que estúpida soy, no puedo imaginar la cara de estúpida que tenía. - Toma ahí está. - Tome el celular, guarde mi número y se lo devolví, al hacerlo el no quería soltar mi mano y se quedó con ella varios segundos hasta que la soltó.
- Exelente entonces más tarde te llamo. - Me miró y no sé si estoy loco pero esa mirada significaba más de un simple luego te llamo. - Estaremos en contacto y así no solo me pondrás al día con los pasos, sino que me podrás dar un tour por la ciudad ya que soy nuevo aquí. - Y seguía con esa misma mirada que me estaba volviendo loca, me encantaba y a la vez la odiaba por lo que me hacía sentir y no entendía nada.
- Pues la verdad para lo segundo no soy la mejor compañía, yo casi no salgo así que creo que el único tour que te puedo dar es por mi cuarto. - Bromeé sobre mi estado de antisocial para olvidarme un poco de esa mirada.
Lo que no esperaba era que Dalthon se acercará aún más a mí, mucho más, al nivel de que su cuerpo rosara el mío, puedo sus labios cerca de mis oídos y quitó con sus manos el cabello que lo cubría y muy lentamente me susurro. - Creo que el mejor lugar donde quisiera ir en esta ciudad es justamente ahí. - No dijo más y solo se fue dejándome ahí parada, inmóvil y sin poder reaccionar a lo que me acababa de decir Dalthon. ¿Qué le pasaba a ese chico? ¿ Qué es lo que él quiere de mí? Esas y mil preguntas más pasaron por mi cabello en cuestión de segundos, no podía superar la extraña sensación que había provocado escuchar su voz tan cerca de mí. Dalthon había provocado cosas en mí que no sabía que eran pero que me habían gustado.
Dalthon
Y ahí estaba yo viendo a esa chica increíble recibir su diploma, esa chica que conocí y que de inmediato algo me dijo que era diferente a las demás aunque yo no quería aceptarlo, quien lo diría yo locamente enamorado, un joven Playboy que había prometido nunca enamorarse y aquí estoy, feliz por la mujer que amo, feliz de verla lograr el principio de sus sueños y sabiendo que soy el hombre más afortunado por tenerla a mi lado, nunca pensé que ese día que la conocí mi vida cambiaría de tal forma pero así fue y aquí estoy.
Hola me llamo Dalthon tengo 19 años y acabo de mudarme a la ciudad con mis padres, Damián y Perla, mi padre tuvo que mudarse por negocios y como era obvio mi madre y yo nos vinimos con él, mi relación con mi padre nunca fue la mejor pero amo a mi madre así que donde ella esté yo estoy, soy bailarín desde hace algunos años, lo amo es mi pasión y lo único que amo más que el baile es el sexo, si el sexo, tuve mi primera vez a los 15 con una mujer mucho mayor que me enseñó muchas cosas de los cuales hoy le agradezco grandemente, el sexo le da sentido a mi vida, nunca he tenido una novia ni en la escuela la cual ya terminé, nunca me interesó una relación de las chicas solo me importaban sus cuerpos, nunca pensé que eso cambiaría al llegar a esta cuidad, hasta que la conocí a ella la chica que compartiría conmigo mi pasión por el sexo pero que también sacaría partes de mi que ni yo mismo conocía. Hoy les voy a contar un poco de mi historia y de como pase a ser un soltero incontrolable a estar perdidamente enamorado de una chica maravillosa.
Ya hacen tres días desde que me mudé a esta ciudad con mis padres y hasta hoy voy a comenzar a asistir a la academia de baile, fue un poco duro para mí dejar a mis antiguos compañeros allá, ya me había acostumbrado mucho a ellos, aunque para ser sincero me duele más dejas atrás a las chicas con las que tenía sexo, algunas eran mis compañeras de mi antigua academia y otras compañeras de la escuela, el resto las conocía en un club nocturno a el que visitaba con mucha frecuencia para divertirme, por suerte estuve averiguando y encontré uno similar en la ciudad se que me la pasaré muy bien aquí.
Me he pasado todo el día terminando de arreglar mi habitación y ya por fin es hora de irme a la nueva academia y claro a conocer a mis nuevas víctimas a las que les voy a dar las mejores experiencias sexuales de su vida.
Tomo mi auto y me dirijo a la dirección que me dieron, siempre observando todo, ya que no soy de aquí tengo que familiarizarme con las calles antes de conducir sin preocupaciones, pero de todas formas llegué sin problemas lo cual fue un alivio.
Al llegar lo primero que hice fue pasar a la dirección para preguntar en qué salón me tocaba ya que está academia es súper grande por lo que no hay una sola clases si no que hay varias, al llegar busque mi clase y a mí profesor, me presenté y solo me dispuse a saludar a los chicos que estaban allí, todo iba normal hasta que sentí que alguien tropezó conmigo y cayó al suelo, entonces la ví era una chica muy hermosa, estaba en el suelo y por unos segundos nuestras miradas se cruzaron, de inmediato supe que está iba a ser mi primera presa en esta academia, ella iba a ser la encargada de enseñarme que saben hacer las chicas de esta cuidad.
Sin pensarlo le ofrecí mi mano y la levanté del piso, ella muy apenada me pidió disculpas aunque yo le dije que no debía hacerlo ya que ella había sido la que terminó en el suelo, estaba hablando conmigo y se veía súper nerviosa, yo trate de hacer una broma para que no se sintiera tan nerviosa y le expliqué era el nuevo, es obvio que le gustó esto será súper fácil. Después de presentarnos solo me fui y me dí cuenta que la había dejado impactada y la verdad es un chica hermosa me va a encantar tener a esa nena en mi cama.
Y como soy el favorito de los dioses resulta que el maestro decidió que justamente la bella Karla quien me pusiera al día con los pasos que ya habían trabajado y que iban a poner en práctica para una nueva coreografía. Ella estaba un poco nerviosa por ella pero al final no pudo decir que no, ella me miró y le demostré con una sonrisa que me había encantado esa decisión. Y ahí comenzaba mi jugada.
Cuando llegó la hora de irnos empecé a buscarla con la mirada pero no la veía, hasta que al mirar a la salida estaba ahí a punto de irse pero corrí y pude detenerla. Le coquetee un poco con la mirada, le di mi celular para que anotara su número de celular, ella al principio no entendía para que era el celular, lo noté en su mirada, así que le expliqué que era para que pusiera su número ella lo hizo y me pasó el celular pero yo tome su mano y me quedé con ella varios segundos, le dije que no tenía que ser solo para el baile si no que podía mostrarme la cuidad y su respuesta fue que solo conocía su cuarto y esa fue la oportunidad perfecta para mí, me le acerque, le hable muy cerca del oído quitando el cabello que estaba muy lentamente con dos dedos y le hice saber que justo ahí era donde yo quería estar, lo que se que la dejó loca pero no me detuve y solo salí, mire de reojo y estaba ahí sin moverse, en ese momento confirme que ya la tenía en mis manos.
Brayan
Y ahí estaba yo viendo al amor de mi vida sentada junto a mi con una enorme sonrisa mientras veía a su hermana en el escenario, en ese momento no pude dejar de pensar en todo lo que habíamos pasado para llegar hasta aquí, no puedo negar que en algún punto pensé en rendirme y hechar todo a la basura pero le doy gracias a Dios no haberlo hecho porque ahora estoy con ella, el aquí y ahora es lo único que me importa y no me arrepiento de haber luchado por ella con todas mis fuerzas. La miro y me doy cuenta que ella solo observa a su hermana, ella había sido una pieza clave para que Katerin saliera adelante con todo lo que pasó y le doy gracias por ello.
Hola me llamo Brayan tengo 19 años, estoy cursando el último año de secundaria, soy un chico más o menos alto, de muy buen cuerpo la verdad, soy blanco con pelo rubio y ojos azules, vivo con mis padres que la verdad son padres muy asustes y no tienen relevancia en esta historia, soy uno de los chicos más populares en la escuela aunque la verdad no es algo que me interese mucho, mi lista de amistades es larga pero la amistad que de verdad aprecio es la de mi mejor amigo Max, el y yo hemos sido amigos desde niños. Y bueno ahora les voy a contar un poco de mi historia y de como un día y una confusión hicieron que mi vida como era hasta el momento cambiará de manera drástica.
Acabo de llegar a la escuela y como siempre me encontré a Max y a otros chicos en la entrada de la escuela coqueteando con algunas chicas así que fuí hacia ellos a saludar.
- Hola chicos ¿Cómo están?- Los saludé a todos y ellos respondieron todos al mismo tiempo, pero Max me llevo a un lado a parte para decirme algo.
- Hermano te tengo una exelente noticia, hoy nos toca diversión de media semana.
- ¿De que hablas? - Le pregunte ya que no entendía de que me estaba hablando.
- Hermano mía padres se fueron otra vez y me quedaré solo por dos días, así que sabes muy bien lo que significa eso.- Estaba tan contento como un niño con un juguete nuevo.
- Hermano ¿Estás loco? Hoy es miércoles, es mitad de semana.
- Si, si lo sé, pero mis padres tenían mucho que no se iban, y hay que aprovechar la oportunidad, además es la ocasión perfecta para que te diviertas un poco con Esmeralda, sabes bien que hace tiempo quiere contigo.- Levanto una ceja y me dió palmadas en el pecho.
- Oooo claro que no, ¡Hermano! Sabes que tengo novia, si Katerin me descubre me va a arrancar los.. - Le hice una seña con los ojos hacia abajo la cual él entendió la perfección. - Le voy a preguntar a ¡MI NOVIA! Si quiere ir y si dice que si pues voy contigo.
- Esoooo es, sabes que no te dirá que no, así que ve y le dices.- Él estaba muy feliz por mi decisión.
Paso gran parte del día y no ví a Katerin hasta la hora del descanso que la alcance a ver cuándo iba llegando al comedor así que fuí hasta ella para poder decirle lo de la fiesta. Al verme se puso muy feliz, yo la salude la bese y le dije lo de la fiesta, estaba medio indecisa como yo pero Max tenía razón ella no me iba a decir que no a mí, así que se fue a hablar con su hermana gemela Karla para que la cubra con su mamá que era quien seguro estadía en su casa cuando llegara y seguro preguntaría por Katerin ya que siempre se iban justas a la escuela.
Alex
Y ahí estaba yo pensando todo lo que me pasó, todo lo que hice y que hoy me arrepiento, pensando en todo el daño que cause y lo egoísta que fuí, sin poder dejar de pensar en que si hubiera pensando menos en divertirme sin pensar en las consecuencias hoy no estaría aquí, pero tome mis decisiones y hoy estoy pagando las consecuencias.
Hola mi nombre es Alex tengo 22 años, soy de tes blanca, cabello n***o y ojos café. Soy bastante alto y soy delgado con uno que otro músculo esculpido, vivo en una pequeña casa con unos amigos que a veces van y vienen, viviremos todo una vida muy relax y vivimos el día a día, nos gusta estar de fiesta y divertimos con todo lo que aparezca, nuestra vida es sexo alcohol y drogas y nos gusta vivir así. Pero la verdad mi vida no siempre fue así, yo era un niño como cualquier otro pero me crié en una casa donde mi madre era un borracho que siempre llega de beber y nos maltrataba a mí y a mi mamá, eso me hizo escaparme de casa siendo aún un niño y pues desde ahí mi vida a estado en las calles, no padres, no escuela, no nada. Hoy les voy a contar un pocas de mi historia y de como lo que ya era una mala vida se volvió aún peor.
Brayan
Las clases terminaron sin más así que aquí estoy en el estacionamiento esperando que salga mi hermosa novia para irnos a la fiesta, ella se irá contigo y sus amigas pues se irán con los míos a casa de Max, seguro hoy nos la pasaremos genial, estuve esperando un rato ahí hasta que ella apareció.
-Amor ¿Dónde estabas? Tengo rato aquí.- La regañe por llegar tarde.
- Sorry amor estaba guardando unas cosas pero ya estoy aquí y eso es lo importante. - Se acercó a mi con una gran sonrisa y me plantó un beso en la boca quie duro como un minuto, si no es por Max nos quedamos ahí para siempre.
- No es por ser agua fiestas, pero en mi casa abra una fiesta donde se podrán dar muchos besos, así que vamos. - Max hizo que saliéramos de ese trance que provocó el beso, así que subimos al auto y nos fuimos a la fiesta.
Al llegar a la fiesta estaba todo genial hasta que uno de los chicos me apartó de Katerin y me llevo a dónde estaban todos mis amigos, yo me quedé un rato con ellos pero en un momento sentí que alguien tocó mi espalda y al voltear estaba Esmeralda, la chica que en la mañana Max me dijo que quería conmigo, no se que quería pero sabía que no era nada que le gustaría a Katerin.
- Si hola dime. - Me voltee y la salude.
- Hola Brayan, me llamo Esmeralda. - Me saludo y me miró con unos ojos muy coquetos.
- Si creo que te he visto en la escuela. - Hice como que no sabía quién era, creí que así sería mejor.
- Oye perdona el atrevimiento, pero... Podríamos ir a hablar allá arriba. - Esa idea no me gustaba para nada y de inmediato me negué.
- No creo que sea muy buena idea la verdad, lo siento. - Estaba dispuesto a irme pero ella me agarró el brazo y volvió a hablar.
- Tranquilo se que tienes novia, nunca intentaría algo contigo, solo quiero hablar para que me ayudes con uno de tus amigos que me gusta. - Me miró con una gran sonrisa y no de porque fui tan estúpido pero le creí y por ese momento me tranquilizó un poco que le gustara uno de mis amigos y no yo.
Después de esto subimos a una de las habitaciones ya que por la música de la fiesta no se escuchaba casi nada, ese fue el peor error que pude cometer. Cuando íbamos subiendo ella se paro a decirle algo a una de sus amigas y yo no sabía que y tampoco me importaba. Cuando llegamos ella hizo que me siente en la cama y daba vuelta sin parar como que no sabía cómo me iba a decir lo de mi amigo, de repente ví que reviso su celular y solo se fue encima de mi y me besó sin más, yo intenté quitaemela de encima pero en ese justo momento oí como se abrió la puerta y no lo podía creer, ahí estaba Katerin y debía estar pensando lo peor de mi. Cómo pude me quite a Esmeralda de encima y quise explicarle a Katerin lo que pasaba pero ella no me dejó y bajo.
Como pude la alcance y trate de explicarle pero ella solo me insulto en frente de todos y salió de la casa, iba a ir tras de ella pero en ese momento Esmeralda se volvió a cruzar en mi camino.
- Oye no la vayas a buscar, no ves que se fue sin siquiera dejaste hablar.
- ¿Qué haces? Quítate de en medio. - Intente quitarla pero ella no se movía, hasta que después de varios intentos pude safarme pero ya era tarde, salí y no encontré a Katerin por ninguna parte, le pregunté a varias personas por ella pero nadie me supo decir nada, en ese momento solo me puse las manos en la cabeza y maldije una y otra vez, no pude hacer más nada que darle un golpe en la pared para soltar un poco de furia, me sentí el más grande idiota de la tierra.