Capitulo. 3 Katerin y Alex
En este capítulo veremos el comienzo de el que será el romance más tóxico de esta historia.
Alex
Me acabo de levantar y ya son pasadas de las 01:00 PM, anoche tuve que hacer una trabajo en la noche en un bar ya que no tenía dinero, algunos de los chicos aún están en casa y todo es un desastre como siempre pero no nos importa mucho la verdad, así que sin darle importancia a ninguna de esas cosas me dirigí a la mesa donde se encontraba solamente mi amigo Zeta, si justo eso Zeta, le pusieron así después de la primera vez que lo detuvieron por vender Z's alucinogicas y la verdad es que a él le encanta su apodo.
- Hey hermano, dime ¿Qué te cuentas? - Lo salude y me senté en una de las sillas de la mesa.
- Hasta que por fin despiertas bella durmiente, pensé que nunca ibas a despertar de tu sueño, estaba a punto de ir y darte el beso de amor verdadero a ver si así despertabas del hechizo de la blusa. - Me dijo irónicamente lo que provocó que los dos nos pudiéramos a reír.
- Cállate idiota, estaba cansado, ayer en el bar habían muchas personas y termine en la mañana de trabajar. - Le explique con cara de asesino para que ya no me moleste.
- Bueno en fin, ya que estás aquí te quería preguntar ¿Hoy en la noche también vas a trabajar o qué?
- No hermano no voy a trabajar ¿Por qué? ¿Qué quieres? - Le pregunte bastante intrigado por ver su rostro de felicidad ante mi respuesta.
- Pues entonces no hagas planes porque ya los tienes hermano.
- ¿Cómo que planes? ¿De que hablas?
- Es que hace rato una de nuestras chicas en la escuela me avisó que uno de sus compañeros va a dar una fiesta en su casa después de clases. - Me dijo esto con mucho entusiasmo y yo comprendí porque. - Así que más tardes vamos nos metemos en esa fiesta y ponemos a esos adolescentes pubertos a pasar una noche loca, tú sabes de lo que te hablo. - Hizo señas con las cejas y pues claro que la entendí, recuerdan lo de las Z's pues Zeta aún sigue con eso y tanto yo como alguno de los chicos de aquí le ayudamos de vez en cuando a vender para ganar un poco de dinero y con esos chicos esto era pan comido.
- Exelente hermano. - Chocamos las manos. - Aparte de eso seguro habran muchas chichas lindas con unos grandes "atributos". - Me referí a sus cuerpos de manera irónica y haciendo la forma de un cuerpo con mis manos, a los que ambos respondimos con unas risas.
Así que estuvimos el resto de la tarde bebiendo una que otra cerveza y fumando un poco hasta que llegó la hora de irnos a la fiesta, sin pensarlo nos fuimos y nos encantó lo que vimos al llegar.
- Wow hermano te lo dije esto está lleno de chicos y más que nada chicas hermosas y con grandes atributos. - Ese fue Z quien hablo haciendo referencia a lo que había dicho yo antes cuando me dijo de la fiesta.
- Ohhh sí hermano, claro que sí, está fiesta va a ser una bombo, vamos a conseguir dinero y nos vamos a divertir. - Chocamos los puños y nos hicimos señas de aprobación con la cabeza.
- Además de que estos chicos ricos no se miden así que seguro habrá muchooo alcohol.
- Si, así es estos bastardos lo tienen todo.
Sin más nos dirigimos hasta dentro de la casa y pues teníamos razón, habían muchas chicas hermosas y mucho alcohol. Por el ambiente que había fue muy fácil poner nuestro negocio en marcha, a estos chicos no les importa estar en mitad de semana y que mañana tienen escuela, cuando era pequeño lo que más quería era poder ir a una pero viviendo en la calle no podía.
Estaba todo normal en la fiesta ya le había puesto en ojo a algunas chicas de la fiesta con las que me podía ir a casa está noche, pero de repente ví a una chica que salía furiosa, pude notar que estaba discutiendo con el que asumí se trataba del novio, la chica se fue y el novio iba a ir tras ella pero otra chica se le metió el el medio. La verdad es que la chica me parecía una de las más lindas del lugar y pues que mejor oportunidad que esta, la chica está sensible así que aquí está su paño de lágrimas sin ningún problema.
Seguí a la chica y a los minutos ella se dió cuenta y se asustó un poco pero le dije que no le haría daño, me presenté y le hice saber que estaba ahí porque ví lo mal que había salido de la fiesta, ella estaba un poco a la defensiva pero luego se calmo, al parecer le caí bien porque estaba sonriendo conmigo, en sus ojos reflejaba que le había gustado, lo pude ver y eso me gustó, tiene una sonrisa muy linda, toda ella es muy linda, se que la pasaremos muy bien. Después de eso conversamos un rato y la invite a mi casa aunque las cosas no salieron como yo esperaba.
Katerin
Después de conversar un rato con Alex y que me hablara un poco sobre él ya me había calmado un poco y no se porque pero me cayó muy bien, además tengo que admitir que estoy muy enojada con Brayan y la verdad tenía ganas de desquitarme pero no sabía si lo correcto hacerlo con alguien que a penas conozco, pero bueno nadie sabe lo que pueda pasar.
- Oye preciosa, se que me acabas de conocer pero la verdad es que me has caído muy bien y puedo ver qué yo a ti también, así que te propongo que nos vayamos a mi casa, hablamos un poco más, tomamos unos tragos y la pasamos bien y así te olvidas un poco del mal rato que te hizo pasar el idiota ese ¿Qué dices? - Cuando me preguntó me quedé pensativa, la verdad no sabía si eso era lo correcto pero acepté ir con él.
- Está bien, te voy a acompañar a tu casa pero solo serán unos tragos ok, no puedo beber demasiado ni llegar tarde a casa, mañana tengo un examen y mi hermana fue quien me cubrió para poder venir a la fiesta si no vuelvo temprano va a matarme.
- No te preocupes princesa será algo tranquilo, tú y yo pasando un momento interesante, estoy seguro de que nos la pasaremos muy bien tu y yo. - Él me miraba a los ojos muy fijamente nietas hablaba y me di cuenta de que estaba mirando mis labios, así que me puse nerviosa y comencé a caminar hacia el frente para irnos.
- Entonces ¿Qué esperas? Vámonos.
Llegamos a un lugar donde el tenía estacionada una moto en la cual nos fuimos a su casa, duramos un buen rato para llegar por el hecho de que la casa está a una gran distancia de dónde estábamos antes, pero bueno llegamos y me sorprendió un poco nunca había estado en un lugar como ese, no es que sea artificial pero mi familia aunque no es rica siempre ha vivido muy bien y por lo mismo siempre me ha juntado con personas iguales a mi, pero no me importo mucho y entre a la casa, la verdad es que estaba muy desorganizo todo.
- Perdón por el desorden preciosa, es que no vivo solo y mis compañeros de casa son un poco locos así que suelen tener todo así, pero mi cuarto está un poco más arreglado ¿ Quieres que nos quedemos allí mejor? Así lleno unos tragos para allá y estamos más cómodos ¿Qué dices?
Con lo que me ofreció dude, digo también ¿Quién no? Estoy en la casa de un desconocido en un lugar donde nunca había estado y me está invitando a su cuarto, cualquier persona en mi lugar se daría un llamado de alerta en ese momento, pero yo tuve que aceptar o si claro más idiota no puedo ser.
- Esta bien no hay problema. - Él solo asintió con una sonrisa y fue a lo que me imagino es la cocina para buscar los tragos y los trajo sin demora.
- Entonces preciosa vamos a mi habitación es por aquí. - Me señaló con la mano la dirección en la que estaba su habitación y al entrar ví que en verdad estaba un poco más limpia y arreglada que el resto de la casa o al menos de lo que yo había visto. - Espero que aquí te sientas más cómoda. - Señaló la cama para que me sentará y así lo hice, la verdad era bastante cómoda.
- Si la verdad es que aquí está mejor gracias por querer que yo esté cómoda.
- No hay de que preciosa, una chica como tú merece que la traten como toda una princesa, solo mírate, para mí no es un esfuerzo tratarte bien. - La verdad me gustó escuchar eso y no pude evitar sonreír.
Y claro en una situación como esa dónde un chico que apenas conoces te dice todas esas cosas así de la nada cualquiera estaría alerta y se lo encontraría raro, pero nooooo para mí era algo muyyyy normal y actúe como tonta cayendo rendida ante los muchos alagos que este chico bello y sexy me estaba dando , ay por Dios pero ¿Qué es lo que yo tengo en la cabeza? Porque creo que un cerebro no es.
La verdad es que no sabía porque pero me sentía cómoda con él, no se si era por lo sexy que me parecía, porque estaba enojada con Brayan o porque simplemente estaba un poco borracha, porque si dije que no iba a beber mucho por mi examen de mañana y porque mi hermana podría matarme pero la verdad no me importo en lo absoluto después de un rato, me olvidé de eso por completo y solo estaba pensando en lo que ví en la fiesta, la verdad estaba furiosa y me estaba desquitando con el alcohol. En cuento a Alex pues los dos estábamos coqueteando un poco y nos besamos y la verdad es que creo que ambos esperamos que la noche terminará de una forma diferente pero no fue así, y si se hizo de noche y yo aún estaba en su casa.
Alex
Esta chica me gusta mucho y no se ni porque, la verdad estoy acostumbrado a estar con muchas mujeres pero creo que ella es diferente, estamos en mi cuarto, en mi casa y nos la estamos pasando bien, aunque creo que ella está tomando mucho, seguro esta pensando en lo que pasó con su novio ya me contó toda su historia con él, al parecer se quieren mucho pero yo me voy a encargar de que hoy se olvide de él, la voy a hacer mi y estoy seguro que nadie se lo ha hecho como yo lo haré, después de esto la tendré comiendo en mis manos, ya se hizo de noche y a ella al parecer se le olvidó lo que tenía que hacer mañana porque parece que no tiene muchas ganas de irse y a mí no me importa que se quede.
- Oye preciosa ¿Qué tal la estás pasando aquí conmigo? Dime.
- La verdad la estoy pasando muyyyy bien, eres muy buena compañía y eres muy sexy, me encantan tus labios y besas muy bien , seguro haces otra cosas muy bien también. - Camino con dos dedos desde mi cuello hasta mi abdomen y aunque la verdad me hubiera encantado irmele encima me di cuenta de que ya estaba muy borracha y puedo ser lo que sea pero nunca me aprovecharía de una chica en ese estado, me gusta que las mujeres deseen estar contigo, si tengo sexo con ella así es posible que mañana despierte y se arrepienta así que mejor la llevaré a su casa.
- Dime linda ¿No quieres que te lleve a casa ya? Ya es un poco tarde ¿No vas a tener problemas en casa por estar todavía a esta hora fuera?
- Naaaa no va a pasar nada y la verdad es que no me importa. - Ahora se que se le notaba lo borracha. - ¿Qué no te gusta que este aquí? Dime porque si es así me voy de aquí y no te vuelvo a molestar nunca más en mi vida. - Se enojo un poco por decirle eso pensé que la estaba hechando.
- No linda no es eso ¿Cómo crees que tú presencia podría estar mal? Pero no quiero que tengas problemas por llegar tarde a casa.
- Ay que lindo eres, pero no te preocupes que no pasada nada, yo estoy bien tu estás bien, estamos juntos pasándola rico, tú tranquilo y yo nerviosa ¿Ok?
Solo pude pensar está chica en verdad está muy loca, pero muy, muy loca, no creo que sea solo el alcohol algo de esto debe ser algo normal en ella si que se que me la voy a pasar bien con ella cuando esté totalmente cuerda y sepa lo que está haciendo.
- Jaja está bien bien como tú digas, vamos a seguir pasándola bien, me encanta tener aquí.
Ella no se quería y a mí tampoco me molestaba así que solo seguimos bebiendo y aunque no tuvimos sexo si nos besamos y nos dimos una que otra caricia.
Seguimos así hasta que ella ya no aguanto más la borrachera y se quedó dormida, en verdad ers de esperarse no creo que está chica este acostumbrado a tomar alcohol de esa manera, seguro mañana tendra una resaca enorme.
Ya amaneció y me desperto un enorme grito que me asustó bastante y hasta me caí de la cama y si ella Katherin.
- Ay por Dios, ay por Dios, no puede ser, esto no puede estar pasando no, no,no no. - estaba isterica y dando vueltas de un lado al otro con las manos en la cabeza.
- Katerin calmate ¿Qué te pasa?
- ¿Qué me pasa? Y todavía lo preguntas, pase la noche aquí me van a matar cuando llegue a mi casa, debiste llevarme anoche, no podías dejar que amanezca aquí. - Se empezó a poner los zapatos que era lo único que le había quitado.
- Oye no, te ofrecí llevarte y me dijiste que no, que estaba bien y que no te querías ir porque la estabas pasando bien conmigo.
- No me mires con esa cara de sorpresa, no era yo quien hablaba era el alcohol, no debiste hacerme caso, debiste llevarme. Estaba casi gritando parecía que se me iba a ir encima.
- Escúchame bien, bájale dos rayas a tu furia que no vas a venir a hablarme así en mi casa, me dijiste algo y así lo hice, no iba a hacer nada sin que tú así lo quisieras, no se a que estás acostumbrada pero a mí nadie viene a gritarme y menos en mi casa. - Me altere un poco y también subí la voz a lo que ella reacciono bajando la de ella.
- Esta bien tienes razón, pero ahora por favor llévame a mi casa mi familia va a matarme, aún es temprano creo que llegó a bañarme, cambiarme y podré ir a la escuela a tiempo pero rápido.
Asentí y salimos, nos montamos en la moto ella me dijo dónde vive y la lleve hasta allá. La verdad es que vive en una muy linda casa al parecer es una chica con dinero y era de esperarse los chicos de esa escuela suelen serlo.
Cuando llegamos ella se bajó como loca y por poco de cae, se fue sin decir nada pero la llamé cuando estaba a punto de entrar.
- Oye ¿Te vas así sin decir adiós ni nada?
- Lo siento es que estoy muy apurada, pero muchas gracias por traerme hasta aquí y por anoche, a pesar de todo me la pasé muy bien y también gracias porque me di cuenta que te portaste como un caballero y no te aprovechaste de que estaba borracha, eso fue muy bueno de tu parte.
- Nunca haría algo así y pues nada ahora entra a tu casa luego nos vamos a ver.
- Pero no tenemos nuestros números.
- Tú tranquila preciosa, tú déjamelo a mí.
Ella entro a su casa y yo me fui a la mía, sabía que la iba a volver a ver yo ya tenía mi plan hecho aunque ella no lo supiera.
Katerin
Llegué a mi casa y gracias a Dios no había nadie en la sala así que subí directo a mi habitación para prepararme para la escuela lo que no esperaba era que allá me estaba esperando mi hermana y la cara que me dió al llegar la verdad no sé con qué podría empeorar, de esta no me salvo, Karla me va a matar y con toda razón me lo merezco, la verdad ya sabía que esto iba a pasar pero no esperaba que ella estuviera aquí, ella se paro de la cama donde estaba sentada camino muy lento hacia mí y se quedó mirándome fijamente a los ojos preparándose para lo que me iba a decir y yo estaba segura de que esto me costaría mucho.