CAPÍTULO OCHO

2358 Words

El trayecto hasta su departamento fue tortuoso, como mágico, sus dedos no se separaron de mi muslo en todo el camino, dibujando círculos hipnóticos sobre mi pierna desnuda mientras el auto cruzaba las calles iluminadas de Berna. Cada semáforo en rojo era una tortura, cada curva me hacía inclinarme hacia él, buscando inconscientemente ese contacto que prometía lo que estaba por venir. Al estacionar, ni siquiera apagó el motor completamente antes de salir. En un movimiento fluido, rodeó el auto y abrió mi puerta, tomándome de la mano con urgencia contenida. Subimos en el ascensor pegado el uno al otro, su aliento caliente en mi nuca, sus manos firmes en mis caderas. Las miradas que cruzamos en esa caja de espejos eran puro fuego. La puerta de su departamento apenas se cerró detrás de nosot

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD