3. Dormir.

467 Words
Ya en casa, fui a bañarme antes de dormir. El baño serviría para limpiar mi cuerpo, después del riquisimo sexo, y terminar de apagar la necesidad que aun sentía en el cuerpo. Llené la bañadera, coloqué espuma de baño, un poco de música, y me dediqué a lavar muy despacio, cada parte de mi cuerpo. Sin embargo, el agua caliente desperto nuevas sensaciones. No podia creer lo caliente que estaba, necesitaba saciarme por completo. Ya no podia escribirle a mi compañero de sexo. Tenia que arreglarmelas sola. Decidi que si el cuerpo lo pedía, porque habría de negarme al placer, así que empecé por acariciar mi tetas suavemente. Mis pezones se endurecieron, jugué con ellos. Una de mis manos bajó a mi v…a y comencé a acariciarme lentamente. Lo estaba disfrutando. No tenía apuro. De a poco fui estimulando mi zonas, y comencé a introducir un dedo dentro. Se sentía muy bien, y el chapoteo del agua caliente me hacía estremecer. En ese momento maldije por no haber tenido conmigo alguno de mis juguetes. Luego introduje un segundo dedo dentro mío, comencé con movimientos mas veloces, al mismo tiempo que me estimulaba con el pulgar. Cerré los ojos, recordando los momentos vividos hacia solo un rato, lo que hizo que mi orgasmo llegara rápido. Sin embargo no me lo permití. Quería experimentar más. Aprovechando la situación, entré en Tinder, y comencé a pasar hombres. El primer match que hice, en unos pocos minutos, ya me estaba escribiendo. - hola - hola, estoy en mi bañadera, tocandome, y me encantaría hacer una videollamada, para que lo hagamos juntos. - ok. A continuación, le envié mi número, y enseguida sonó mi teléfono. Al contestar, a mi match se lo veía en la cama, quizás desconfiado de que fuese real lo que le escribí. Me mostré, y le pedí que quería verlo. Que quería que se tocara conmigo. Mi sorpresa fue que ya estaba completamente erecto cuando se mostró. O estaba tan caliente como yo, o ya se estaba tocando. Nunca lo sabré, aunque tampoco me interesaba mucho en ese momento. Tenía un p…e grueso, de tamaño mediano, pero lleno de venas. Simplemente hermoso. Su cabeza sobresalía. Se notaba que lo que estaba viendo le gustaba. Comenzamos a tocarnos juntos, sin hablar, simplemente escuchando los sonidos y gemidos de cada uno. Fue una sensación extraordinaria. Debo admitir que llegué al extasis primero, pero quería verlo acabar, así que seguí mostrandome hasta que lo hizo. Luego de eso, hablamos algunos pocos minutos más, y cortamos. Quedamos en vernos personalmente. Dije que sí, solo porque había aceptado enseguida mi proposición. Quien sabe, podría ser otro compañero de sexo, sin compromisos. Vacié la bañadera, enjuagué de nuevo mi cuerpo, me sequé y me dispuse a irme a la cama. Ahora necesitaba descansar.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD